A poco más de un año del inicio formal de la carrera presidencial de 2027, un nuevo sondeo enciende las alarmas en el PRO. La identificación partidaria del espacio sigue en caída y Mauricio Macri ya no se consolida como una figura competitiva a nivel histórico.
El dato surge del último informe de QSocial Big Data. El relevamiento destaca que la adhesión del votante del PRO hacia Javier Milei se desplomó drásticamente, pasando del 80% en enero al 26% actual. Sin embargo, este distanciamiento con el libertario no se tradujo en una mejora para el macrismo.

En cuanto a la intención de voto por espacio, La Libertad Avanza lidera las preferencias con el 26%, seguida por el peronismo con el 23%. El PRO quedó relegado a un lejano tercer puesto con apenas el 7%, perdiendo la capacidad de disputar el liderazgo opositor.
La gira de Macri y la búsqueda de autonomía
Frente a este escenario complejo, el expresidente intenta reactivar las bases bajo la consigna «Próximo Paso». Con esta gira busca reinstalar la identidad histórica del partido amarillo tras dos años de convivencia con el oficialismo.

Macri visitó provincias clave como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires para reunirse con empresarios y dirigentes locales. Su mensaje central apunta a que «el PRO debe preservar autonomía y no diluirse dentro de La Libertad Avanza».
De hecho, en la última reunión del Consejo Nacional partidario, el exmandatario pidió que cada provincia defina su estrategia electoral «con dignidad». La frase fue leída internamente como una orden directa para evitar acuerdos de subordinación con el mileísmo.
El techo electoral frente a Milei y Kicillof
El estudio demuestra que las intenciones de Macri chocan con la realidad de los números, ubicándolo por detrás de los dos principales polos políticos del país. Javier Milei alcanza un potencial electoral del 40%, Axel Kicillof llega al 36% y Macri se queda en el 33%.
La debilidad más notoria del líder del PRO aparece en su piso electoral, ya que solo el 9% de los encuestados afirma que lo votaría con seguridad. El resto de su caudal político depende de votantes circunstanciales que no expresan un apoyo firme.
Por su parte, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se consolida como la principal referencia de la oposición. En un escenario de candidatos individuales, Milei lidera con el 31% e inmediatamente detrás aparece Kicillof con el 27% de los votos.
La demanda social de un rumbo intermedio
La encuesta también revela un cambio en las expectativas de la sociedad, que parece alejarse paulatinamente de las posiciones extremas. Ante la consulta sobre el futuro, la mayoría elige continuar algunas políticas del actual gobierno y modificar otras.
Esta demanda de correcciones moderadas explica en parte la crisis de identidad del PRO. Los votantes que exigían un cambio radical migraron hacia los libertarios, mientras que los sectores moderados no encuentran un rumbo claro en el macrismo.
El oficialismo encuentra una meseta
Para la Casa Rosada la novedad es que, tras cuatro meses de caída consecutiva, los indicadores de apoyo lograron estabilizarse. La aprobación de la gestión se ubicó en el 34% gracias a que los sectores independientes frenaron su distanciamiento.
Sin embargo, el clima económico sigue mostrando luces de alerta en el bolsillo de la población. Siete de cada diez encuestados aseguran conocer a un familiar cercano que perdió su trabajo recientemente, y ocho de cada diez afirman que los precios subieron el último mes.
Para finalizar, el informe describe un escenario nacional de estabilización y no de recuperación económica. Mientras el Gobierno nacional detiene su caída conviviendo con el malestar social, Mauricio Macri y el PRO se desdibujan frente a la polarización central entre Javier Milei y Axel Kicillof.
