El Gobierno nacional oficializó una profunda reforma burocrática orientada a unificar los criterios punitivos ante las faltas de tránsito en todo el territorio.
Entre las sanciones más severas figuran multas que, según valores de referencia actuales, podrían alcanzar los $44,9 millones.
La medida quedó ratificada mediante la publicación de la normativa correspondiente en el canal de difusión oficial del Estado. A través de la Disposición 167/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, la Agencia Nacional de Seguridad Vial avanzó en una actualización clave del sistema de scoring que rige para la Licencia Nacional de Conducir.
El núcleo de la reforma radica en la estandarización técnica de los registros de infracciones para evitar grises legales entre los distintos distritos. La principal novedad consiste en la implementación de códigos unívocos para cada infracción de tránsito, una herramienta diseñada para que todas las jurisdicciones adheridas al Sistema Nacional de Seguridad Vial utilicen los mismos criterios al momento de registrar antecedentes y aplicar sanciones.
Desde la conducción de la cartera explicaron que la iniciativa busca optimizar el cruce de datos informáticos entre las diferentes administraciones locales y provinciales. Desde el organismo explicaron que la medida apunta a mejorar la interoperabilidad entre provincias, municipios y organismos de control, permitiendo una gestión más eficiente de los antecedentes viales y fortaleciendo las políticas de prevención de siniestros.
Qué cambia con el nuevo sistema
Las autoridades se encargaron de precisar que esta reestructuración técnica no implica la creación de nuevos gravámenes ni modificaciones en las escalas de penalización vigentes. Si bien el sistema de puntos ya estaba vigente, la ANSV aclaró que no se crean nuevas multas ni se modifican las penalidades actuales.
El verdadero impacto de la disposición recae de manera exclusiva sobre la metodología de procesamiento y encuadre de los datos. Lo que cambia es la forma en que las infracciones serán identificadas y registradas, ya que cada una contará con un código específico válido en todas las jurisdicciones adheridas.
A partir de esta unificación conceptual, las contravenciones viales críticas compartirán la misma identificación de norte a sur del país. De esta manera, faltas como conducir con alcoholemia positiva, utilizar el celular al volante, exceder los límites de velocidad o cruzar un semáforo en rojo quedarán registradas bajo una nomenclatura uniforme en todo el país.
Los equipos técnicos estatales sostienen que la digitalización y homogeneización de los datos servirá de desincentivo para las conductas imprudentes. Según la ANSV, esta actualización permitirá agilizar el intercambio de información, mejorar los controles y fortalecer la aplicación del sistema de scoring, cuyo objetivo principal es sancionar conductas de riesgo y promover una conducción responsable.
Las infracciones más frecuente incluidas en el sistema
El nomenclador único abarca una amplia gama de faltas habituales en la vía pública. Entre las faltas más comunes contempladas dentro del esquema nacional figuran:
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Conducir con alcoholemia positiva.
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Negarse a realizar un control de alcoholemia.
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Circular a contramano.
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Exceder los límites de velocidad.
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No utilizar cinturón de seguridad.
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Usar el celular o auriculares mientras se conduce.
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Circular sin seguro vigente.
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Circular sin Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
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No respetar semáforos.
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Conducir estando inhabilitado.
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Participar en picadas o competencias ilegales.
La grilla de fiscalización oficial excede las faltas de conducción dinámicas e incorpora pautas de cuidado vehicular y ordenamiento urbano. También se contemplan infracciones vinculadas con documentación obligatoria, prioridades de paso, elementos de seguridad y estacionamiento indebido.
Cuánto podrían costar las multas
El cálculo de las penalidades económicas mantiene su anclaje tradicional indexado al costo de los combustibles líquidos en el mercado interno. Las sanciones continúan expresándose en Unidades Fijas (UF), un sistema utilizado por numerosas jurisdicciones argentinas que toma como referencia el valor de un litro de nafta premium.
Fijando un parámetro monetario actualizado para las proyecciones estadísticas, las faltas recurrentes se traducen en erogaciones severas. Tomando un valor estimativo de $2.249 por UF, algunas de las multas más comunes podrían alcanzar los siguientes montos:
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Multas por faltas habituales
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No usar cinturón de seguridad: entre $224.900 y $674.700.
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Circular sin RTO: entre $224.900 y $674.700.
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Cruzar un semáforo en rojo: entre $224.900 y $674.700.
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Usar el celular mientras se conduce: entre $337.350 y $1.124.500.
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Exceso de velocidad: entre $337.350 y $2.249.000.
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Alcoholemia positiva: entre $449.800 y $2.249.000.
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Circular a contramano: entre $449.800 y $2.249.000.
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Negarse al test de alcoholemia: entre $674.700 y $2.249.000.
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Conducir estando inhabilitado: entre $674.700 y $2.249.000.
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Participar en picadas ilegales: entre $674.700 y $2.249.000.
Las sanciones más severas podrían superar los $44 millones
El régimen punitivo reserva sus escalas más altas para los casos donde la negligencia o la alteración técnica configuran un peligro de gran escala. El nuevo esquema también contempla infracciones consideradas especialmente graves por el riesgo que representan para terceros.
El listado punitivo de máxima jerarquía penaliza conductas corporativas o logísticas fuera de regla: Entre ellas se encuentran:
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Liberar vehículos al tránsito sin las condiciones mínimas de seguridad.
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Circular prestando servicios de transporte sin la iluminación reglamentaria.
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Exceso de carga sin autorización correspondiente.
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Alteración o adulteración de sistemas de control del vehículo.
El costo financiero de estas infracciones críticas representa un fuerte golpe económico para los infractores. Para estos casos, las sanciones previstas oscilan entre 5.000 y 20.000 UF, lo que representa multas estimadas de entre $11.245.000 y $44.980.000, según el valor de referencia utilizado.
Cuándo entra en vigencia
La validez del nuevo esquema de codificación nacional posee una aplicación inmediata tras el cumplimiento del paso burocrático de rigor. La actualización aprobada por la ANSV comenzará a regir a partir del día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial.
La intención de fondo de las autoridades apunta a homogeneizar el control caminero nacional y evitar asimetrías de juzgamiento. Desde el organismo remarcaron que el objetivo central es construir un sistema de control más uniforme y eficiente en todo el territorio nacional, facilitando la registración de antecedentes y la aplicación homogénea de las normas de tránsito.
Para finalizar, se aclaró que las estimaciones monetarias finales quedan supeditadas a los valores específicos de cada provincia o municipio. Si bien los valores económicos mencionados son orientativos y pueden variar según cada jurisdicción, la medida marca un paso importante hacia la modernización del sistema de seguridad vial argentino y el fortalecimiento de los mecanismos de prevención en las rutas y calles del país.
