El jefe de la Unidad Regional defendió el accionar policial tras los incidentes en Supervisión de Escuelas.
El jefe de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia, Lucas Cocha, brindó este miércoles una firme defensa del procedimiento policial realizado durante la protesta de un sector de ATE en la sede de Supervisión de Escuelas de Kilómetro 3.
Tras los disturbios que culminaron con cinco dirigentes detenidos —quienes ya recuperaron la libertad pero permanecen imputados—, Cocha calificó el episodio como un accionar «salvaje» y «muy violento» por parte de los manifestantes.
Reconstrucción de un operativo de alta tensión
Según el relato de la autoridad policial, el conflicto escaló cuando un grupo de personas intentó ingresar al edificio público por la fuerza, provocando destrozos materiales en vidrios y aberturas. El jefe policial destacó que el personal apostado en el lugar se vio superado en número, pero logró impedir la toma del establecimiento gracias a la intervención de un agente que utilizó agentes químicos para disuadir a la multitud y resguardar el interior del recinto.
Cocha enfatizó que las fuerzas de seguridad agotaron las instancias de diálogo antes de intervenir físicamente. «Permitimos que hablara el abogado defensor, dialogamos con los manifestantes e incluso intervino una mediadora enviada por el Ministerio Público Fiscal.
Queríamos evitar cualquier enfrentamiento», explicó, detallando que la decisión de avanzar con el operativo se tomó una vez que las vías pacíficas fueron desoídas por los grupos que, según describió, comenzaron a agitar para escalar la violencia.
Balance de los incidentes y respaldo al personal
El operativo arrojó un saldo de cuatro efectivos policiales lesionados —tres hombres y una mujer—, quienes además de recibir atención médica por sus heridas físicas, se encuentran bajo contención psicológica debido al impacto emocional del enfrentamiento.
El jefe de la Unidad Regional también hizo hincapié en la angustia sufrida por las empleadas del Ministerio de Educación que se encontraban dentro de la sede al momento del ataque, muchas de las cuales han radicado denuncias por amenazas.
«Fue un episodio salvaje donde un montón de personas atacaron a los pocos efectivos que se encontraban cubriendo el establecimiento», subrayó Cocha. El funcionario fue tajante respecto a la postura de la fuerza policial: «Yo como jefe de Unidad no voy a permitir que lastimen a los efectivos policiales ni tampoco que maltraten a las empleadas policiales».
Mientras la Justicia avanza en la investigación para determinar las responsabilidades penales de los cinco imputados por atentado, resistencia a la autoridad, lesiones y daños, desde el Gobierno provincial ya se anticipó que se exigirá el pago de las reparaciones edilicias a los responsables de los destrozos.
