La Cámara de Diputados de la Nación retoma la actividad este miércoles al mediodía con una sesión especial impulsada por el oficialismo.
La agenda parlamentaria estará dominada por el debate del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, denominado Súper RIGI, una herramienta estratégica con la que el Poder Ejecutivo busca atraer capitales extranjeros de gran envergadura.
El tratamiento de este paquete de leyes se concreta luego de que fracasara la convocatoria al recinto motorizada por los bloques opositores, quienes pretendían avanzar con pedidos de informes, interpelaciones y una moción de censura contra el jefe de Gabinete. Con el escenario político despejado, La Libertad Avanza (LLA) buscará dar media sanción a este megaproyecto y aprobar acuerdos financieros con tenedores de deuda pública.
Las claves del Súper RIGI: diferencias con el régimen original
El nuevo marco normativo está diseñado específicamente para captar megainversiones orientadas a industrias de frontera tecnológica. A diferencia del RIGI convencional aprobado anteriormente, este esquema impone condiciones de acceso más restrictivas y un enfoque centrado en actividades productivas experimentales o inexistentes en el mercado local, excluyendo de forma taxativa la explotación de recursos naturales y las obras de infraestructura tradicional.
Los puntos centrales que estructuran el dictamen de mayoría, el cual cosechó 61 firmas con el respaldo del PRO, la UCR e Innovación Federal, contemplan las siguientes variables financieras:
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Monto de ingreso elevado: Se fija un umbral mínimo de inversión de 1.000 millones de dólares, cifra que quintuplica los 200 millones requeridos en la primera versión del régimen.
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Plazos de vigencia extendidos: La ventana de adhesión al programa tendrá una duración inicial de 5 años, con la posibilidad de sumar una prórroga adicional por un período similar.
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Estabilidad a largo plazo: El Estado garantiza un horizonte de previsibilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un lapso de 30 años para las firmas aportantes.
A nivel estrictamente impositivo, el articulado propone una sustancial reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, un esquema de amortización acelerada de bienes de capital y el otorgamiento de certificados de crédito fiscal para cancelar el Impuesto al Valor Agregado (IVA). Asimismo, se establece una tasa única del 10% para contribuciones patronales, deducción de quebrantos sin límite de tiempo y facilidades aduaneras que eliminan por completo los derechos de importación y exportación.
Respecto al mercado de cambios, el proyecto fija una disponibilidad progresiva de las divisas generadas por la actividad comercial. De acuerdo con el texto que se debatirá en el recinto, las compañías adheridas estarán facultadas para disponer libremente del 100% de los dólares obtenidos por sus exportaciones al cumplir el tercer año de permanencia en el sistema.
Pago a fondos holdouts y convenios internacionales
El segundo ítem de relevancia institucional en la convocatoria de este miércoles corresponde a la autorización legislativa para cancelar obligaciones financieras remanentes del default soberano del año 2001.
La iniciativa, que cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores y despacho favorable de comisiones en Diputados con 42 adhesiones, busca refrendar formalmente los convenios de conciliación técnica y de pago alcanzados por la República Argentina con la firma Bainbridge Ltd. y el conglomerado de acreedores representado por Attestor Value Master Fund.
Finalmente, el orden del día de la Cámara Baja se completará con la votación de una serie de tratados bilaterales e instrumentos diplomáticos de cooperación internacional, entre los que destacan:
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Francia: Convenio para evitar la doble imposición tributaria y prevenir la evasión fiscal.
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Italia: Acuerdo de coordinación mutua enfocado en prevenir, desalentar y eliminar las actividades de pesca ilegal.
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Suiza y San Marino: Convenios multilaterales referidos a la reciprocidad en materia de seguridad social para trabajadores.
