El prolongado conflicto social que mantiene paralizadas las principales arterias viales del país andino ha comenzado a pasar una severa factura al aparato productivo y al comercio internacional.
La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) informó que los bloqueos de carreteras que se mantienen desde hace siete semanas han provocado pérdidas por 978 millones de dólares.
La inactividad forzada en los corredores bioceánicos y rutas interdepartamentales afecta de manera directa los compromisos asumidos con los mercados compradores del exterior. El presidente de la entidad, Oswaldo Barriga, señaló que la paralización de las rutas principales dejaron mercancías inmovilizadas dentro y fuera del país e interrumpieron cadenas logísticas fundamentales para el comercio exterior.
El alcance del daño económico proyectado por la entidad fabril describe un efecto dominó que compromete la estabilidad financiera de múltiples eslabones de la economía civil:
Barriga advirtió que las consecuencias no se limitan a las empresas exportadoras: productores agropecuarios, transportistas y otros sectores vinculados al comercio internacional también sufren el impacto. Indicó además que hay cargas detenidas en distintos puntos del territorio y mercancías en el exterior que no pudieron ingresar para ser transformadas y luego exportadas, lo que provoca pérdida de mercados, cierre de empresas, desempleo y un deterioro de la imagen de Bolivia como proveedor confiable, informó Xinhua y supo la Agencia Noticias Argentinas.
Impacto macroeconómico y exigencias legales
Ante la gravedad del escenario sectorial, la conducción de la Caneb reclamó la intervención de los estrados judiciales para determinar las responsabilidades civiles y penales de las movilizaciones. El presidente de la Caneb pidió que se inicien procesos judiciales contra los responsables de los bloqueos y estimó que el impacto económico total asciende a unos 14.500 millones de bolivianos (aprox. 2.000 millones de dólares), cifra que representaría alrededor de 3 puntos porcentuales del PIB. Diferentes sectores empresariales han presentado cálculos similares sobre las pérdidas.
Propuestas para la reactivación y freno industrial
Frente a la parálisis generalizada, el gremio empresarial considera urgente la planificación de un esquema de contingencia público-privado que permita amortiguar el impacto una vez liberadas las trazas viales. Además de sanciones, Barriga solicitó la apertura de un espacio de trabajo entre el Gobierno y el sector privado para definir medidas destinadas a reactivar la economía una vez que concluyan los bloqueos. Entre las prioridades mencionadas figuraron la necesidad de garantizar la libertad de exportación, producción y transporte mediante normas, leyes o acciones específicas para recuperar la actividad económica y reducir la incertidumbre para inversionistas y productores.
El balance de las firmas afectadas muestra la magnitud de la crisis que atraviesa el tejido manufacturero en las distintas regiones bolivianas. Según el dirigente, entre 10.000 y 13.000 industrias tuvieron que paralizar operaciones como consecuencia de los bloqueos.
