Un estudio de opinión pública volvió a encender las alarmas sobre la confianza en el Poder Judicial en la Argentina.
Según un relevamiento realizado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una abrumadora mayoría de la población percibe que los jueces están influenciados por el poder político y económico, y que el sistema judicial favorece a los sectores más poderosos.
El trabajo fue elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y expone un escenario de desconfianza estructural hacia la Justicia.
Desconfianza generalizada y percepción de inequidad
El dato más contundente del informe indica que el 94,6% de los encuestados considera que los jueces son influenciados por el poder político o económico. A su vez, el 94,1% sostiene que la administración de Justicia es poco o nada eficiente.
En la misma línea, el 88,3% afirma que el sistema judicial favorece a los ricos y poderosos, mientras que el 73,8% cree que la Justicia empeoró en los últimos años. Además, el 55,8% proyecta que la situación continuará deteriorándose.
Otro punto relevante es el impacto social: el 93,6% de los consultados aseguró que la corrupción afectó mucho o bastante su vida cotidiana.
El informe describe “un mapa de percepciones y opiniones altamente consistentes y fuertemente negativas sobre el funcionamiento del Poder Judicial argentino”, con un consenso que atraviesa distintos sectores sociales e ideológicos.
Confianza institucional en niveles mínimos
El estudio, realizado sobre 1.217 casos en el AMBA durante mayo, evaluó distintos ejes como eficiencia, corrupción, confianza institucional y expectativas de cambio.
En una escala del 1 al 10, la confianza promedio en la Justicia fue de 2,5. Entre votantes del presidente Javier Milei el índice fue de 2,6, mientras que entre votantes de Sergio Massa descendió a 2,4.
A pesar del escenario crítico, el 77% de los encuestados se manifestó a favor de priorizar los méritos académicos por encima de las negociaciones políticas para la selección de jueces.
El informe concluye que existe una “desconfianza estructural hacia el sistema judicial y hacia el conjunto de las instituciones políticas”, destacando que el malestar social es transversal y no se limita a un solo sector ideológico.
