Un terremoto político sacude las estructuras más profundas del poder oficialista en pleno fin de semana.
En un movimiento quirúrgico que evidencia las feroces disputas por el control de las cajas y la botonera estatal, la administración nacional decidió purgar de sus funciones a uno de los hombres más influyentes en el organigrama tecnológico. La drástica determinación expone una brutal pérdida de territorio para los sectores más cercanos al riñón presidencial y acelera una reconfiguración total en áreas estratégicas vinculadas a las telecomunicaciones y la conectividad nacional.
El Gobierno desplazó a Darío Geuna: El detrás de escena de una baja sensible
La sorpresiva eyección del secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Darío Geuna, se materializó de manera abrupta en las primeras horas de este sábado. Las máximas esferas del gobierno de Javier Milei ya se encuentran abocadas a la búsqueda contrarreloj de un reemplazante para ocupar la codiciada silla vacía.
Geuna, quien respondía de manera directa a la estructura del influyente asesor presidencial Santiago Caputo, venía arrastrando un fuerte desgaste político institucional. Los pasillos de la Casa Rosada ya hablaban de un quiebre definitivo en la confianza técnica hacia su gestión, lo que derivó en la firma de su salida definitiva tras intensas deliberaciones internas que terminaron de ejecutarse este fin de semana.
La feroz interna con Diego Santilli por las cajas millonarias del Estado
El verdadero detonante de la caída del funcionario se venía gestando desde hacía varios días, cuando sufrió una histórica pérdida de poder político. El secretario desplazado se quedó sin el manejo y la tutela de tres de las joyas operativas más importantes del sector público: el Enacom (Ente Nacional de Comunicaciones), la empresa satelital Arsat y el Correo Argentino. Toda esa millonaria y estratégica botonera estatal fue absorbida por el ala política tradicional que encabeza el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
El reparto del poder tecnológico
A través de un decreto oficial publicado esta semana, el control absoluto de Enacom quedó bajo la órbita de Diego Santilli, mientras que la gestión de Arsat y Correo Argentino pasó a ser administrada por su mano derecha, el actual vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria. Esta demoledora transferencia de funciones dejó al funcionario despojado de su capital operativo, pavimentando un desplazamiento que terminó de consolidarse este sábado.
