Una masiva movilización social acompaña las honras fúnebres de la dirigencia humanitaria argentina en una jornada signada por las reivindicaciones históricas.
Cientos de personas acompañan el último adiós a la histórica referente de los derechos humanos. La ceremonia, que comenzó el lunes a las 13, finalizará este martes al mediodía y la despedida final se realizará a las 13.30.
El deceso de la histórica activista generó un profundo impacto en el arco político y social del país, transformando su despedida en una manifestación colectiva de gratitud. Las últimas horas del velatorio de Taty Almeida transcurren en un clima de profunda emoción y reconocimiento popular. La presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, fallecida el domingo a los 95 años, recibe el homenaje de cientos de personas que desde el lunes se acercan para darle el último adiós.
El cronograma oficial de las exequias prevé el traslado de la referente hacia la necrópolis porteña a primera hora de la tarde de esta jornada. La ceremonia comenzó el lunes a las 13 y se extenderá hasta este martes al mediodía. Luego, a las 13.30, sus restos serán trasladados al Cementerio de Chacarita, donde se realizará la despedida final.
Concurrencia masiva y simbología en el recinto
Las inmediaciones del lugar donde se desarrollan las honras fúnebres registraron una persistente afluencia de delegaciones a lo largo de las últimas veinticuatro horas. Durante toda la jornada del lunes se registraron largas filas de asistentes, que llegaron a ocupar hasta tres cuadras. Militantes, dirigentes políticos, organismos de derechos humanos y ciudadanos anónimos se acercaron para rendir homenaje a una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
El espacio ceremonial fue dispuesto respetando los elementos de identidad que signaron la trayectoria pública de la dirigente civil. El velatorio se desarrolla a cajón cerrado. Junto al féretro fueron colocados una fotografía de Almeida y el histórico pañuelo blanco que la acompañó durante décadas en cada marcha y actividad vinculada a la defensa de los derechos humanos.
La insignia textil representa el origen y la razón de ser de su extensa militancia en las organizaciones de familiares de víctimas del terrorismo de Estado. Sobre ese pañuelo estaba bordado el nombre de su hijo, Alejandro Almeida, secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar. Militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), trabajador de la agencia de noticias Télam y estudiante de Medicina, fue secuestrado el 17 de junio de 1975, cuando tenía 20 años.
Declaraciones de los asistentes
Entre la concurrencia, diversos ciudadanos expresaron el legado de continuidad que asumen las nuevas generaciones tras la partida física de la activista. «Se fue un cuerpo cansado, pero todo lo demás queda y se multiplica. El amor, la militancia y la unidad», expresó Natalia, una de las personas que se acercó este martes al velatorio.
Por su parte, descendientes de familiares afectados por el proceso dictatorial enfatizaron la responsabilidad institucional que recae sobre el tejido social contemporáneo. Eugenia, hija de una militante desaparecida, destacó la lucidez y el coraje de Almeida: «Tenemos la enorme obligación de estar a la altura de Taty, seguir luchando por el país que soñaban los 30 mil y defender la dignidad del pueblo».
El llamado a sostener los principios rectores de la organización humanitaria fue una constante en los testimonios recogidos durante la jornada de cierre. En la misma línea, Alberto, otro de los asistentes, sostuvo: «Fue una luchadora incansable por los derechos humanos. Hemos tenido una gran pérdida, pero como ella decía, no nos han vencido. Tenemos que seguir la lucha por la Verdad, la Memoria y la Justicia».
El velatorio de Taty Almeida: los dirigentes que dijeron presente
La despedida institucional congregó a un amplio espectro de la dirigencia civil, representantes de la restitución de identidades, autoridades de gobierno y figuras de la escena artística y cultural. Entre quienes participaron del velatorio durante el lunes estuvieron la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; los nietos recuperados Manuel Gonçalves, Daniel Santucho, Victoria Montenegro y Horacio Pietragalla; el fotógrafo Pablo Grillo; el gobernador bonaerense Axel Kicillof; y los actores Pablo Echarri y Nancy Dupláa, entre otros referentes de la cultura, la política y los organismos de derechos humanos.
Asimismo, la representación multipartidaria incluyó a principales referentes del arco opositor provincial y legisladores de las distintas vertientes de las bancadas de izquierda. También expresaron sus condolencias dirigentes peronistas como María Teresa García, Nicolás Kreplak, Gabriel Katopodis y Andrés Watson, además de referentes del Frente de Izquierda como la diputada nacional Myriam Bregman y el exlegislador porteño Gabriel Solano.
