Una vecina del barrio El Marquesado, ubicado en Kilómetro 3, sufrió el robo de sus herramientas de trabajo y pertenencias en su vivienda, la cual permanece deshabitada desde la evacuación provocada por el deslizamiento del Cerro Hermitte.
El hecho reavivó la indignación y el reclamo de los residentes, quienes exigen mayor presencia policial en un sector expuesto a constantes hechos delictivos.
La damnificada, Carolina Vargas, relató en diálogo con el programa Bienvenidos a Dubai la alarmante secuencia ocurrida esta semana, cuando un aviso la alertó sobre anomalías en su propiedad:
«Al recibir una fotografía del lugar, vi que el interior estaba completamente revuelto, por lo que me dirigí de inmediato hacia la vivienda. Cuando llegué me crucé con un efectivo policial y le pedí que avisara que me dirigía a la casa. Al llegar, me encontré con la persona que estaba llevándose mis cosas. Había dejado ropa, calzado y otras pertenencias dentro de mi casa, por lo que evidentemente hacía tiempo que estaba en el lugar», sostuvo la vecina.
Saqueo al taller de trabajo y desprotección barrial
Aunque el delincuente escapó al advertir la presencia de Vargas, la inspección del inmueble confirmó la pérdida de costosas herramientas de trabajo almacenadas en el taller contiguo.
«Rompieron los vidrios, sacaron una ventana y entraron al taller. Ahí se llevaron herramientas fundamentales para mi trabajo», indicó Vargas.
Entre los insumos sustraídos figuran:
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Una soldadora Indura.
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Una agujereadora de banco.
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Una caladora de banco Bosch.
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Una sierra circular de banco Black & Decker.
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Una sensitiva, una máquina para pintar a diafragma, un kit de pintura para compresor y herramientas de mano.
La propietaria lamentó no haber evitado la pérdida total por escasos minutos. «Había muchas cosas preparadas en la entrada para llevárselas. Si llegábamos un rato más tarde, seguramente no quedaba nada», afirmó.
Pedido de vigilancia permanente y pedido de colaboración
La problemática de la inseguridad en el sector se profundizó desde que diversas familias debieron evacuar la zona por la emergencia del cerro. Vargas recriminó el abandono en la custodia preventiva del área deshabitada:
«Al principio hubo vigilancia, pero duró apenas un mes. Después nos dijeron que no había personal policial y quedamos completamente desamparados. Muchos no pudimos retirar todas nuestras pertenencias y no tenemos la posibilidad de venir todos los días a controlar nuestras casas», denunció.
Tras la denuncia, las autoridades dispusieron nuevamente la colocación de un tráiler policial en el barrio. Frente a esto, los damnificados exigieron que la medida permanezca firme con el paso del tiempo y no sea solo una respuesta coyuntural.
Para concluir, Carolina Vargas solicitó el respaldo de la comunidad para recuperar su equipamiento laboral, instando a no comprar herramientas de dudosa procedencia. «Esperamos que, si alguien las ve o recibe algún ofrecimiento, pueda dar aviso a la Policía», finalizó.
