El Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) atraviesan un momento de negociaciones clave para intentar destrabar un posible acuerdo de financiamiento universitario, tras meses de conflicto, protestas y tensión política.
Según fuentes oficiales, el clima de diálogo habría mejorado en los últimos días y se analiza un esquema de incremento de fondos para las casas de estudio, en medio de un escenario económico restrictivo y con fuertes diferencias aún sin resolver.
Las conversaciones se reactivaron luego de un extenso período de movilizaciones y reclamos por parte del sistema universitario.
El Gobierno impulsa un nuevo esquema de financiamiento
En la mesa de negociación, el Ministerio de Capital Humano propuso un incremento salarial estimado del 24%, dividido en dos tramos: un 21,33% en junio y un 3% en octubre. Además, se incluyó una partida de $50.000 millones destinada a hospitales universitarios, uno de los puntos más sensibles del conflicto.
Desde el oficialismo sostienen que la situación obligó al CIN a reconsiderar su postura inicial frente a la restricción presupuestaria, mientras remarcan que el objetivo central es sostener el equilibrio fiscal.
Los rectores mantienen reclamos judiciales abiertos
A pesar del avance en las conversaciones, desde el Consejo Interuniversitario Nacional aclararon que el posible acuerdo no implica el retiro de los reclamos judiciales vinculados a la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2025 y posteriormente vetada.
Los rectores consideran que el monto ofrecido es solo un punto de partida y no cierra la discusión de fondo. “Es una migaja y los reclamos continuarán”, señalaron fuentes cercanas a la negociación.
Sindicatos y protesta en paralelo
En paralelo, sindicatos universitarios evaluaban la propuesta salarial mientras realizaban una protesta en la Plaza de Tribunales, en la Ciudad de Buenos Aires. La jornada incluyó clases públicas y reclamos para que la Corte Suprema avance en la resolución de la causa vinculada a la ley de financiamiento.
La posibilidad de un acompañamiento gremial al eventual acuerdo aún no está definida y depende del análisis de las cifras finales.
El escenario universitario se mantiene abierto, con negociaciones en curso, tensiones políticas y definiciones clave que podrían impactar en el presupuesto del sistema de educación superior en los próximos meses.
