Los diez gobernadores del Norte argentino mantuvieron una reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) con el ministro del Interior, Diego Santilli, en la que plantearon una agenda cargada de reclamos vinculados a infraestructura, energía y financiamiento de obras públicas.
El encuentro también dejó en evidencia diferencias de prioridades entre las provincias y el Gobierno nacional.
La reunión se desarrolló en la Ciudad de Buenos Aires y contó con la participación de autoridades del CFI y mandatarios provinciales de toda la región norte del país.
Infraestructura, energía y reclamos urgentes
Durante el encuentro, los gobernadores plantearon la necesidad de avanzar con infraestructura estratégica para las provincias y exigieron la oficialización de beneficios tarifarios eléctricos para el NEA y NOA, en el marco de los subsidios por Zona Fría.
También se pidió la finalización urgente de las obras de reversión del Gasoducto Norte, así como la intervención del Estado nacional para absorber la diferencia en el precio del gas, con el objetivo de evitar un aumento en las tarifas industriales locales.
Los mandatarios advirtieron además sobre el “grave deterioro” y la “falta de financiamiento” en obras públicas, lo que impacta directamente en el mantenimiento de rutas nacionales.
Quiénes participaron del encuentro
La reunión fue presidida por el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, y contó con la presencia del titular del CFI, Ignacio Lamothe. Participaron también los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Hugo Passalacqua (Misiones) y Elías Suárez (Santiago del Estero).
Tensiones por la agenda nacional
Si bien el ministro del Interior tomó nota de los reclamos, el eje de su intervención estuvo puesto en la búsqueda de apoyos legislativos para la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional, que incluye la eliminación de las PASO.
Sin embargo, los gobernadores evitaron profundizar ese tema y remarcaron que las “prioridades sociales” y las necesidades de infraestructura deben resolverse antes que cualquier modificación del sistema electoral.
