Una tormenta financiera internacional imprevista sacudió los cimientos del mercado local y neutralizó por completo las mejores noticias económicas del Gobierno.
En una semana marcada por un fuerte contraste, el optimismo oficial por la drástica caída de la inflación y una acumulación histórica de reservas en el Banco Central no bastó para contener una furiosa ola de ventas. El desplome generalizado de los activos argentinos encendió las alarmas de los operadores de la City porteña, rompiendo la calma cambiaria y empujando el indicador de desconfianza externa a su nivel de alarma más alto en meses.
El desplome del S&P Merval y la violenta suba del riesgo país
La plaza financiera doméstica experimentó su peor desempeño en lo que va del mes, exhibiendo una vulnerabilidad que tomó por sorpresa a varios analistas. El índice líder S&P Merval anotó una preocupante caída semanal del 2,4% medido en pesos, pérdida que se profundizó hasta el 3,8% al ser evaluado en moneda dura. Esta liquidación generalizada de acciones afectó de forma directa a los títulos públicos de la deuda soberana.
Como consecuencia directa del derrumbe de los bonos, el denominado riesgo país sufrió un violento salto hacia arriba del 4%, cerrando la jornada en los 419 puntos básicos. Este incremento representa la suba más agresiva para este indicador en casi dos meses. Lo paradójico de la rueda es que el castigo de los inversores ocurrió a pesar de un escenario macroeconómico local favorable, donde el índice de precios al consumidor se desaceleró con éxito al 1,9%, el Tesoro Nacional ejecutó una licitación limpia y se evidenció una sólida recomposición de reservas tras haber afrontado compromisos de deuda externa.
El estallido entre EE.UU. e Irán sepulta el récord de reservas del BCRA
La explicación detrás de este revés financiero se encuentra estrictamente en el plano geopolítico global. El quiebre del alto el fuego entre los Estados Unidos e Irán reavivó los peores temores bélicos, disparando de inmediato el precio internacional del petróleo y recalentando las expectativas inflacionarias globales para el segundo semestre. Ante este caótico panorama mundial, el dólar estadounidense se fortaleció a nivel global como activo de refugio absoluto, mientras que los nuevos datos de inflación en Norteamérica redujeron drásticamente las chances de que la Reserva Federal (Fed) implemente una suba de tasas en su próxima sesión.
Toda esta aversión al riesgo opacó un verdadero hito operativo del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La autoridad monetaria cerró su semana más fuerte de compras de divisas desde que comenzó el actual programa de acumulación. En la última rueda, el BCRA extendió su racha positiva en el mercado oficial de cambios absorbiendo us1.444 millones, elevando el acumulado de adquisiciones en este 2026 a la impactante cifra de u$s12.619 millones y encadenando un récord histórico de 129 ruedas consecutivas con saldo a favor.
