Una sorpresiva marca económica sacudió por completo las proyecciones del mercado financiero y encendió el optimismo en los pasillos de la Casa Rosada.
En un escenario de fuerte expectativa por el rumbo de los precios, los indicadores oficiales confirmaron un desplome drástico en la velocidad de los costos que pagan las industrias y comercios. La abrupta desaceleración no solo quiebra la inercia de los meses previos, sino que posiciona los valores de referencia fabril muy por debajo del índice que pagan los consumidores en las góndolas, desatando una eufórica reacción en la cúpula del Poder Ejecutivo nacional.
El desplome del IPIM: los números oficiales del INDEC que sorprenden al mercado
El proceso de desinflación sumó un hito estadístico clave durante el cierre del primer semestre. El Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) registró una fortísima desaceleración al ubicarse en apenas un 1,1% durante el mes de junio. Con esta contundente marca, el indicador mayorista acumuló una variación del 33,7% en la comparación interanual respecto al mismo mes del año pasado.
Este resultado consolida una tendencia a la baja por segundo mes consecutivo, tras el 2,5% que se había registrado en mayo. De esta manera, el salto mayorista acumulado en los primeros seis meses del año quedó fijado en un 15,6%. Un dato crucial para el análisis de los economistas es que el IPIM de junio se posicionó cómodamente por debajo de la inflación minorista —el Índice de Precios al Consumidor (IPC)—, la cual marcó un 1,9% en el mismo período y arrastra un alza interanual del 33,5%.
Radiografía de los precios: de los productos importados al festejo de Javier Milei
El comportamiento interno del índice expuso una marcada brecha entre los bienes locales y los del exterior. El incremento general del 1,1% estuvo condicionado por un avance de apenas el 1% en los «Productos nacionales», frente a una presión más pronunciada del 2,3% en el rubro de los «Productos importados». Dentro del entramado local, las divisiones que mayor impacto tuvieron en el esquema de costos fueron «Sustancias y productos químicos» (con un aporte de 0,26 puntos porcentuales), «Productos agropecuarios» (0,23 p.p.), «Productos refinados del petróleo» (0,19 p.p.) y «Energía eléctrica» (0,13 p.p.). Estos incrementos fueron fuertemente amortiguados por un marcado alivio en el sector de «Petróleo crudo y gas», que acusó una retracción del -0,56 p.p.
De forma complementaria, el Índice de Precios Internos Básicos al Por Mayor (IPIB) reflejó un ascenso idéntico del 1,1% mensual, traccionado por las alzas en productos nacionales (1,1%) e importados (2,2%). Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) clavó también su nivel general en 1,1%, donde la baja del 0,6% en los bienes primarios logró compensar la suba del 1,8% reportada en los productos manufacturados y la energía eléctrica. Al enterarse de la noticia, el presidente Javier Milei utilizó sus redes sociales para felicitar públicamente a su ministro de Economía, Luis Caputo, a quien no dudó en calificar de forma rimbombante como «el mejor de todos los tiempos, por lejos».
