Un drástico giro en las negociaciones paritarias trajo un fuerte alivio para los trabajadores públicos cordilleranos, en medio de un clima de máxima expectativa económica.
Tras intensas y tensas reuniones que parecían estancadas, el gremio y el poder político destrabaron un paquete de medidas financieras de emergencia. El pacto no solo inyectará un fuerte porcentaje directo a los sueldos básicos de forma inmediata, sino que sumará jugosos bonos fijos mensuales y un histórico salvavidas económico diseñado de manera exclusiva para blindar los ingresos de los sectores más vulnerables de la administración.
El fuerte aumento de julio y los bonos de $100.000 para el personal
El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME y ZO) logró abrochar un acuerdo salarial integral con el Departamento Ejecutivo Municipal de Esquel. La negociación de alto nivel estuvo comandada directamente por el intendente Matías Taccetta junto a su secretaria de Economía y Desarrollo Productivo, Florencia Garzonio. Por el lado sindical, estamparon la firma el secretario general Antonio Osorio, Tomás Ulloga (secretario de la Seccional Esquel), el vocal Eusebio Ramayo y Claudia Antrichipay. Al cierre del encuentro se sumaron también Soledad Ardito y Jony Díaz en representación de ATE Seccional Esquel.
Lo pactado establece un incremento acumulativo del 7% directo sobre el sueldo básico correspondiente al mes de julio, beneficio que alcanzará de forma simultánea al personal de planta permanente, planta temporaria, docentes municipales y también a la planta política. Para complementar esta suba, las partes dispusieron el pago de dos fuertes sumas fijas: se incorporarán $100.000 a la suma remunerativa ajustable no bonificable durante el mes de agosto, y otros $100.000 idénticos en septiembre para los mismos sectores. En aquellos casos donde el personal cumpla jornadas reducidas inferiores a las 6 horas diarias, el monto de los bonos se liquidará de manera proporcional a su carga horaria real.
Histórico beneficio para contratados y jubilados antes del fin de año
El entendimiento salarial introdujo un apartado sumamente agresivo para mejorar la situación de los trabajadores contratados mediante locación. Se dispuso la renovación automática de la totalidad de estos contratos, incorporando definitivamente a sus haberes fijos las sumas que venían percibiendo de forma variable por la actualización trimestral del Índice de Precios al Consumidor (IPC), sumado a un incremento adicional del 10% sobre el monto total. Asimismo, se blindó la continuidad de las cláusulas de actualización trimestral por IPC hasta el cierre del año 2026.
Al finalizar la cumbre, el líder del SOEME, Antonio Osorio, se mostró sumamente conforme y lanzó declaraciones contundentes: «Buscamos la forma de beneficiar a los que menos ganan. Veníamos cerrando porcentuales al básico que estaban buenos, pero vimos que el segmento de los que menos ganan necesitaba un empujoncito antes del cierre del año». Osorio remarcó con énfasis que el logro posee carácter remunerativo, lo que significa que el impacto se trasladará directamente a los bolsillos de los trabajadores jubilados del sector. Ambas facciones fijaron la segunda semana de octubre como la fecha límite para volver a sentarse a evaluar el poder adquisitivo estatal y actualizar la política salarial.
