Confirmaron condena a seis años de prisión para un oficial de policía por extorsión en Esquel.
La Cámara en lo Penal de Esquel ratificó la sentencia condenatoria de seis años de prisión, accesorias legales y costas contra el oficial subinspector de la Policía del Chubut, Juan Emilio Llaipén, por el delito de extorsión. De esta forma, el tribunal desestimó los planteos de la defensa y convalidó la hipótesis de la Fiscalía, respaldada por un fallo previo de un Tribunal Mixto en octubre del año pasado.
Coacción y amenazas en el calabozo
La investigación penal demostró que el 30 de mayo de 2024, entre las 14:31 y las 15:22 horas, Llaipén ingresó al sector de calabozos de la Comisaría Distrito Primera de Esquel. Valiéndose de su cargo y de la extrema vulnerabilidad de la víctima, el detenido Nicolás Maximiliano Esteban (quien cumplía prisión preventiva), lo intimidó verbalmente y exhibiendo su arma reglamentaria.
El objetivo del efectivo era obligar al recluso a firmar el formulario “08” de transferencia de una camioneta Toyota Hilux a favor de un tercero, identificado como Luciano Miguel. Durante la coacción, el oficial le advirtió: “Te doy dos opciones: o firmás o firmás. Si no lo firmás, te voy a meter una paliza y te voy a mandar al pabellón 1”.
Pruebas contundentes y complicidad
Al tratarse de un delito cometido en contexto de encierro y sin testigos civiles, el tribunal aplicó el estándar de «casos difíciles», dándole un valor central al relato de la víctima, el cual estuvo respaldado por un sólido abanico de evidencias:
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Registros fílmicos: Las cámaras de seguridad de la dependencia captaron el momento en que Llaipén exhibe el arma al detenido y se la entrega a un subalterno para infundir temor.
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Mensajes comprometedores: Se incorporaron chats entre el policía y el beneficiario del rodado (Luciano Miguel) donde coordinaban la maniobra, celebraban la firma y organizaban el pago. Incluso, el policía sugería amenazar a los padres de la víctima.
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Retribución económica: Se acreditó una transferencia de $500.000 a la cuenta de Mercado Pago del oficial, enviada por Miguel inmediatamente después del hecho.
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Testimonio clave: La escribana interviniente —contratada por Miguel— declaró que el propio Llaipén le indicó que no hablara con el detenido, quien además denotaba no comprender plenamente lo que estaba firmando.
Severidad de la pena
La Cámara ratificó que el dolo del oficial quedó evidenciado al actuar de forma clandestina y con un claro fin de lucro ilegal. Asimismo, remarcaron que la pena de seis años es plenamente proporcional considerando la gravedad agravante de que el autor era un funcionario público uniformado, cuya misión constitucional debió ser garantizar la custodia y seguridad de los ciudadanos, y no vulnerarla.
