Durante la tarde del domingo 26 de julio, una fuerte nevada azotó a la localidad cordillerana de Cholila, dejando una acumulación de nieve que superó los 10 a 20 centímetros en distintas zonas del pueblo.
CHOLILA (Chubut) — Durante la tarde del domingo 26 de julio, una fuerte nevada azotó a la localidad cordillerana de Cholila, dejando una acumulación de nieve que superó los 10 a 20 centímetros en distintas zonas del pueblo. En una transmisión en vivo para la comunidad, se realizó un recorrido vehicular por las principales calles e hitos históricos junto al exintendente de la localidad, Don Hugo Alarcón.

Historia, nostalgia y cambios climáticos
A lo largo del trayecto por las avenidas principales, la Municipalidad, la plaza central y el predio de la Fiesta Nacional del Asado, Don Hugo evocó la historia de Cholila, recordando los orígenes madereros del pueblo a través de la icónica caldera a vapor del primer aserradero, conservada en la plaza.
Al comparar las nevadas actuales con las de décadas pasadas, Alarcón rememoró que en los años 50 las nevadas solían alcanzar hasta un metro de altura, dejando a los vecinos aislados por días y sin los recursos tecnológicos, maquinarias o servicios continuos de luz y gas con los que se cuenta en la actualidad. Ambos coincidieron en que el impacto del cambio climático ha transformado las estaciones y el régimen de precipitaciones en toda la región cordillerana.
El pulso del pueblo entre la alegría y las dificultades económicas
A pesar del intenso frío y las recomendaciones de circular con cadenas o vehículos 4×4, la llegada de la nieve se vivió con ambiente festivo por parte de niños y familias que salieron a las calles a armar muñecos de nieve. Asimismo, se remarcó la importancia hídrica de estas precipitaciones para amortiguar la sequía y beneficiar la temporada de primavera y verano.
Sin embargo, el informe periodístico también reflejó la preocupación social por los elevados costos de las tarifas de servicios esenciales (luz y gas) en medio de un contexto económico complejo, así como la necesidad de fomentar la industria local, el empleo y la protección del patrimonio natural de la zona.
Un cierre panorámico desde el Mirador del Valle
El recorrido concluyó en el Mirador del Valle (Mirador de los Cuatro Valles), donde se pudo contemplar el paisaje completamente cubierto por un manto blanco, reafirmando el atractivo turístico de Cholila, pero también recordando la prudencia necesaria al transitar por las rutas de la cordillera.
