Caputo ratificó el rumbo económico y garantizó el orden fiscal.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a respaldar públicamente el plan de estabilización financiera y ponderó la figura de Javier Milei como el principal garante del superávit en las cuentas públicas. Durante la apertura de la Exposición Internacional de la Construcción y la Vivienda, ante un auditorio repleto de desarrolladores inmobiliarios y empresarios del sector, el jefe del Palacio de Hacienda aseguró que el país se encuentra en una etapa de transformaciones estructurales inéditas y que los resultados convalidan las decisiones tomadas por el Poder Ejecutivo.
El rol de Javier Milei y la defensa del superávit
Frente al círculo empresarial, Caputo enfatizó que la persistencia del orden macroeconómico responde a una fuerte determinación política y no a eventos fortuitos de la coyuntura. En este escenario, colocó al jefe de Estado en el centro de la estrategia oficial: «No tengo ninguna duda de que el único garante de que vamos a seguir por este camino correcto es nuestro Presidente», manifestó, destacando el carácter y la convicción de Milei para enfrentar los desafíos de la gestión.
En clave política, el funcionario cruzó a la oposición y minimizó las críticas sobre la sostenibilidad del ajuste. «No se coman el cuento de que porque nosotros logramos el equilibrio fiscal, cualquiera viene y lo mantiene. Si fuera tan fácil, lo hubieran hecho antes», argumentó. Además, remarcó que, a diferencia de otros procesos históricos donde el orden fiscal fue forzado por crisis extremas, esta vez se alcanzó bajo el pleno respeto de la propiedad privada, la legalidad de los contratos y el estado de derecho, contrastando el modelo actual con antecedentes históricos de hiperinflaciones, defaults, pesificaciones asimétricas o confiscación de depósitos.
PBI, consumo récord y la proyección impositiva
El titular de la cartera económica repasó las últimas variables de la macroeconomía y ponderó los registros de consumo y exportaciones que arrojó el informe del Producto Bruto Interno (PBI) publicado recientemente por el Indec. También ponderó el saneamiento de las cuentas externas mediante la reducción del déficit de cuenta corriente. Si bien se mostró conforme con la desaceleración de la inflación y los primeros indicadores de contención de la pobreza, admitió que todavía resta un camino importante para consolidar la estabilidad de los precios internos, previendo una convergencia hacia los niveles inflacionarios internacionales en los próximos meses.
De cara al futuro inmediato, Caputo ratificó que el gasto público se mantendrá congelado de forma permanente, incluso si la recaudación impositiva experimenta un incremento por la reactivación de la actividad. El objetivo de esta disciplina presupuestaria es generar los excedentes necesarios para avanzar en una agresiva reforma tributaria. Según el esquema trazado por el ministro, si el país logra consolidar un ritmo de crecimiento del 8% anual, el Estado estará en condiciones de recortar dos puntos del producto por año en gravámenes. De cumplirse estas metas en un plazo de dos años, el Gobierno prevé la eliminación definitiva del Impuesto al Cheque, las retenciones agropecuarias y el tributo de Ingresos Brutos a nivel provincial.
Dólares disponibles y metas cumplidas con el FMI
En materia cambiaria, el jefe de Economía buscó transmitir tranquilidad al mercado y relativizó las últimas oscilaciones del tipo de cambio oficial, que acumuló un incremento de $65 en lo que va del mes. «Hoy hay dólares para todos», sentenció el funcionario, detallando que el acceso a las divisas está garantizado de forma transparente tanto para los importadores —tras la eliminación del sistema de SIRAs y los circuitos de corrupción asociados— como para el ahorro particular y la repatriación de dividendos corporativos.
Para sustentar la solvencia del Banco Central, Caputo destacó que la autoridad monetaria, conducida por Santiago Bausili, logró completar en apenas cinco meses la meta anual de acumulación de reservas netas comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y continúa con una postura compradora en el mercado mayorista. Este fortalecimiento de las cuentas públicas se vio complementado por la reciente operación del Tesoro Nacional, que adquirió US$ 600 millones al propio Banco Central, logrando blindar anticipadamente los fondos equivalentes al 83% de los vencimientos de deuda soberana pautados para el mes de julio.
