Un operativo de control de rutina en el interior provincial derivó en la desarticulación de una presunta red de caza y comercialización ilegal de fauna silvestre.
El hecho se registró en El Maitén, en el marco de un control de control preventivo. La mercadería era transportada en una camioneta.
El despliegue de los efectivos en las rutas de la región permitió detectar graves irregularidades en el traslado de productos de origen animal. Personal de la Comisaría de El Maitén interceptó este jueves una camioneta tipo pick-up durante un control preventivo y descubrió un importante cargamento de carne de guanaco transportado de manera irregular, en un procedimiento que derivó en el secuestro de elementos vinculados a una presunta infracción a la normativa provincial de fauna.
Infracciones a la ley de caza mayor y antecedentes de los implicados
De acuerdo con las actas labradas por el personal policial, los infractores violaron de forma sistemática el marco regulatorio que rige para la protección y manejo de las especies en el territorio chubutense.
Según se informó, los efectivos constataron que la carne provenía de una cacería realizada sin cumplir con los requisitos establecidos por la Ley XI Nº 10 y su Decreto Reglamentario 868/90, que regulan la actividad de caza mayor en Chubut. Entre las irregularidades detectadas figuraban la falta de permiso otorgado por la Dirección de Fauna y Flora Provincial, la ausencia de autorización del propietario del campo donde se habría realizado la cacería y el incumplimiento de los cupos máximos permitidos por cazador.
A pesar de que el armamento transportado se encontraba legalmente registrado, el historial delictivo de uno de los ocupantes del vehículo agravó la situación ante las autoridades administrativas. Si bien las armas de fuego halladas durante el procedimiento contaban con la documentación correspondiente, uno de los involucrados registraba antecedentes por infracciones similares. Ante esta situación, la Dirección de Fauna dispuso el decomiso de toda la carne transportada y la retención de las armas y elementos utilizados para la faena.
Presunción de comercio ilegal y peligro para la salud pública
Desde los organismos oficiales aprovecharon el procedimiento para ratificar las estrictas exigencias que pesan sobre esta actividad con el fin de preservar el ecosistema local. Las autoridades recordaron que la caza de guanacos está considerada como caza mayor y requiere una serie de autorizaciones obligatorias, además del respeto por las temporadas habilitadas, los límites de captura y las condiciones establecidas por la legislación vigente.
Finalmente, los peritos enfocaron sus sospechas en los fines económicos del traslado, alertando simultáneamente sobre las nulas condiciones de salubridad de la carga incautada. Por la cantidad de carne encontrada en el vehículo, los investigadores presumen que el destino final del producto podría haber sido la comercialización ilegal. Además, advirtieron que este tipo de actividad representa un riesgo sanitario al no contar con los controles fitosanitarios exigidos para la distribución de carne silvestre.
