La Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca emitió una fuerte advertencia sobre la vulnerabilidad que enfrentan los buques pesqueros frente a eventuales ataques informáticos
Con la llegada de la denominada Pesca 4.0, la convergencia entre los sistemas de tierra y los operativos a bordo expone a las embarcaciones a sufrir intrusiones capaces de desviarlas hacia puertos no deseados o de exigir rescates económicos, una modalidad que ya registra antecedentes en la marina mercantil internacional.
Según explicó el titular del gremio, Jorge Frías, la hiperconectividad satelital facilita operaciones cotidianas, pero también abre brechas de seguridad vulnerables si no se aplican protocolos de ciberseguridad adecuados.
Las vías de acceso y los riesgos del uso de tecnología a bordo
El cruce de datos mediante correos electrónicos, mensajería instantánea y los sensores que optimizan rutas o monitorean la maquinaria conforman las principales puertas de entrada para los ciberdelincuentes. Un factor determinante de vulnerabilidad se halla en los dispositivos personales de las tripulaciones: el uso irrestricto de teléfonos móviles y la publicación de imágenes en redes sociales pueden filtrar información estratégica del buque y facilitar accesos no autorizados a la red operativa de la nave.
Desde el sector gremial sostienen la necesidad de implementar una «medicina preventiva» en materia tecnológica. Si bien la instrumentación a bordo resulta moderna, las empresas pesqueras deben reforzar los blindajes informáticos para proteger la cadena de valor y evitar ataques de bajo costo y alto impacto económico.
Seguridad en cubierta y la resistencia al uso de elementos de protección
Paralelamente a los desafíos del entorno digital, la actividad pesquera sigue afrontando severas complicaciones con la seguridad física de los trabajadores durante las maniobras en cubierta. A pesar de lo estipulado por la Ley de la Navegación 20.094 y el Sistema de Gestión de Seguridad (SGS), la utilización efectiva de chalecos salvavidas y líneas de enganche («guía de vida») continúa encontrando resistencia por parte de algunos operarios.
Los mandos a bordo reportan dificultades sistemáticas para hacer cumplir estas normas básicas, una negligencia que ha derivado en trágicos desencadenances recientes donde tripulantes cayeron al mar desprovistos del equipamiento obligatorio. Ante este escenario, la entidad sindical entabló negociaciones con cámaras empresariales para coordinar acciones que garanticen el cumplimiento estricto de las normativas de protección en altamar.
