Ricardo Vázquez, director del Parque Provincial Cueva de las Manos, aseguró que el sitio arqueológico, Patrimonio Mundial de la UNESCO, es mucho más que sus famosas pinturas rupestres. En diálogo con la Agencia El Rompehielos, detalló que la cueva funciona como un «sitio núcleo» dentro de una comunidad arqueológica de 14 puntos distribuidos en la cuenca del río Pinturas, en la provincia de Santa Cruz.

Durante la última temporada, el lugar recibió alrededor de 15.000 visitantes, con una presencia equilibrada entre turistas nacionales y extranjeros. Sin embargo, Vázquez subrayó que para comprender la verdadera dimensión del sitio es necesario mirar más allá de las paredes pintadas. «Son 14 sitios que conforman una comunidad arqueológica, donde la importancia no está solo en el sitio en sí, sino en un paisaje, en un entorno», explicó.
El director comparó la cueva con una «localidad actual, pero milenaria», donde aleros, cañadones y sitios arqueológicos reemplazan a las calles y edificios. «En la Cueva de las Manos está la representación de todas las manifestaciones rupestres que existen en la comarca», agregó, lo que la convierte en un punto de encuentro para leer una historia más amplia.
Vázquez destacó que el paisaje es parte del mensaje: muchas escenas de caza representadas en las paredes se corresponden con el entorno que aún puede verse desde los miradores del cañadón. «Preservar el paisaje resulta tan importante como conservar las propias pinturas», afirmó. «Yo no te puedo mostrar las pinturas, una escena de caza, si no tengo el paisaje o tengo dañado el paisaje», sostuvo.
A diferencia de otros grandes sitios de arte rupestre como Altamira (España) o Chauvet (Francia), que permanecen cerrados al público y solo pueden visitarse a través de réplicas, Cueva de las Manos permite el acceso directo a las manifestaciones originales. «¿Sabés cómo se llama esa burbuja acá? Patagonia«, dijo Vázquez, y explicó que el clima y las condiciones naturales de la región ayudaron a conservar durante milenios un patrimonio excepcional.
Para quienes desean extender la experiencia, el vecino Parque Patagonia ofrece senderos, miradores, áreas de acampe y sectores de escalada. En conjunto, ambas áreas protegidas permiten comprender la dimensión completa del territorio, donde la arqueología, la naturaleza y la Cultura todavía conviven.
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