La estrepitosa caída de Manuel Adorni, quien se vio obligado a presentar su renuncia indeclinable a la Jefatura de Gabinete cercado por sospechas de corrupción, trajo a la memoria colectiva un brutal vaticinio.
El exfuncionario abandonó Balcarce 50 acorralado por la Justicia y repudiado por diversos sectores sociales. En este escenario de humillación pública, las redes sociales recordaron la letal advertencia que un emblema de la cultura popular argentina le lanzó en la cara cuando el ahora investigado se creía intocable.
El desplome del dirigente libertario reactivó viejos archivos de sus disputas mediáticas. El quiebre definitivo en la aceptación pública del exvocero comenzó a gestarse hace un par de años debido a su soberbia, confirmándose hoy que “Serás olvidado”: la lapidaria declaración de Fernando Signorini sobre Manuel Adorni terminó transformándose en una implacable realidad política.
El desprecio a Diego Maradona y la maldición que se cumplió
El origen de la feroz enemistad se remonta al 13 de agosto de 2024, durante el «Día del Zurdo». En aquella conferencia de prensa, Adorni decidió homenajear a deportistas y artistas zurdos emblemáticos como Lionel Messi, Emanuel Ginóbili, Guillermo Vilas, Gustavo Cerati y Charly García, omitiendo deliberadamente a Diego Armando Maradona bajo el argumento de que los nombrados «sí aportaron a la grandeza de la Argentina». Al ser cuestionado por los periodistas, el exfuncionario tiró un cínico «Ah… sí, era zurdo» y huyó del salón. Aunque luego ensayó disculpas poco convincentes alegando una «mala interpretación», el daño ya estaba hecho.
Ante semejante ninguneo al revulsivo capitán de la Selección de 1986, Fernando Signorini, el histórico preparador físico del «Diez», salió al cruce de forma implacable con una frase que hoy resuena con fuerza en los pasillos de la Casa Rosada: “Adorni, vos serás olvidado en el trayecto del velorio al cementerio”. Dos años después, el destino le cobró la factura al exjefe de ministros, quien se retira de la gestión pública por la puerta trasera y envuelto en un escándalo de proporciones mayúsculas.
Aviones privados, propiedades en Caballito y la inminente salida de YPF
El calvario definitivo del exvocero comenzó en marzo de 2026, cuando fue fotografiado junto a su esposa a bordo de un vuelo presidencial rumbo al foro financiero “Argentine Week”. Su insólita defensa pública (“Yo quería que mi mujer me acompañe porque vengo una semana a deslomarme acá”) desató la furia social e inició una auditoría exhaustiva de su declaración jurada. La investigación penal posterior detectó llamativos viajes de placer a Nueva York y Punta del Este cotizados en miles de dólares, además de la sospechosa compra de un costoso inmueble en el barrio porteño de Caballito, cifras que resultan imposibles de financiar con su sueldo oficial.
Tras sostener frenéticas reuniones de emergencia, el asediado funcionario tuvo que dimitir de inmediato a la vocería y a la Jefatura de Gabinete, cediendo su silla a Diego Santilli. Sin embargo, el calvario judicial apenas comienza: la Justicia ahora tiene la mira puesta sobre sus movimientos financieros y se espera que en las próximas horas sea eyectado también de la dirección de YPF, sellando el olvido absoluto de quien pretendió desafiar la memoria de los ídolos populares.
