Una jornada de altísima expectativa política y sindical se vivió en los despachos municipales cordilleranos, en el marco de una negociación clave que mantiene en vilo a toda la administración pública local.
Con la inflación y la pérdida del poder adquisitivo como telón de fondo, las bases de los trabajadores municipales decidieron unificar criterios y presentar un pliego de demandas económicas sumamente ambicioso. El Ejecutivo local se encuentra ahora contra las cuerdas y deberá evaluar con lupa las cuentas públicas para evitar que el conflicto salarial escale a medidas de fuerza directa en plena temporada invernal.
El inicio de esta decisiva mesa de diálogo encendió las alertas en el palacio municipal. Se constató oficialmente que el intendente Taccetta analiza la propuesta salarial del SOEME, tras un cónclave clave donde se expusieron las exigencias monetarias aprobadas de manera unánime por la asamblea de operarios del sector estatal.
Reunión clave en Esquel: Suma remunerativa de $200.000 y el factor IPC
El encuentro de alta tensión institucional se llevó a cabo este viernes por la mañana. De la mesa de discusión participó activamente el intendente Matías Taccetta, flanqueado estratégicamente por su secretario general de Intendencia, Juan Ripa. Por el sector gremial del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME), asistieron el conductor general Antonio Osorio, el secretario de la Seccional Esquel, Tomás Ulloga, junto a los dirigentes sectoriales Claudia Antrichipay y Sandro Segundo. Durante el careo, los sindicalistas dejaron en claro que aceptan el incremento inicial del 5% para los haberes correspondientes al mes de junio que ofertó originalmente el Departamento Ejecutivo, pero condicionaron la paz social a una fuerte contrapropuesta.
La exigencia central del SOEME radica en incorporar de manera urgente la suma de $200.000 con carácter de suma remunerativa para el personal que forma parte de la planta permanente del municipio. Un dato no menor es que este beneficio económico está diseñado para alcanzar en simultáneo a los jubilados de la administración municipal. El gremio busca así blindar los ingresos de los sectores pasivos frente a los constantes embates de la macroeconomía nacional, transformando la bonificación en un haber fijo y en blanco.
Ultimátum para los contratados y cuarto intermedio hasta la próxima semana
El pliego de condiciones de la comitiva encabezada por Antonio Osorio sumó además una fuerte presión sobre la situación laboral de la planta transitoria de la localidad. Para el personal contratado, el sindicato exigió formalmente que la inminente renovación de los contratos fijada para el próximo miércoles 1 de julio incluya de manera indexada las actualizaciones vinculadas directamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC), sumando además un incremento complementario del 10% real. Con esta maniobra, el sindicato busca erradicar la precarización y garantizar que ningún contratado pierda terreno frente al índice inflacionario.
Tras escuchar con detenimiento y procesar cada uno de los números expuestos por la cúpula del SOEME, el intendente Matías Taccetta evitó convalidar los montos de forma inmediata debido al impacto presupuestario que representa. El mandatario se comprometió estrictamente a analizar la viabilidad financiera de la propuesta y garantizar una contestación formal durante el transcurso de la semana entrante. Ante este escenario, ambas partes pactaron de común acuerdo pasar la negociación paritaria a un tenso cuarto intermedio, supeditando el destino de los salarios estatales a la definición final que emita el Poder Ejecutivo.
