El conductor logró escapar del asalto tras forcejear con tres delincuentes en la calle Alfredo Palacios
La jueza Laura Martini habilitó la investigación formal. En el lugar de la detención secuestraron plantas de marihuana.
Un chofer de la plataforma Uber vivió una pesadilla en las últimas horas tras ser víctima de una violenta emboscada en la capital provincial. El grave episodio se desencadenó luego de que el conductor aceptara un viaje solicitado desde la ciudad de Trelew con destino a Rawson, transportando a bordo a dos pasajeros.
Según consta en la acusación formal impulsada por la Fiscalía de Rawson, el ataque se ejecutó en el momento exacto en que el automóvil arribó a un domicilio ubicado sobre la calle Alfredo Palacios al 500. Al detener la marcha, el vehículo fue abordado de forma imprevista por un tercer sujeto desde el exterior. De inmediato, los dos ocupantes que venían viajando comenzaron a sujetar y a golpear ferozmente al chofer con un objetivo claro: ganarle la posición y sustraerle el rodado.
Escape, detención en flagrancia y hallazgo de droga
A pesar de la violencia del ataque en banda, la víctima logró zafarse del asedio tras un tenaz forcejeo dentro del habitáculo y escapó corriendo para solicitar auxilio en un comercio cercano. La rápida reacción de los vecinos de la cuadra, quienes llamaron de urgencia a las líneas de emergencia de la Policía de Chubut, permitió montar un operativo cerrojo en las inmediaciones.
Gracias al despliegue, los uniformados atraparon en flagrancia a uno de los sospechosos cuando intentaba ocultarse en una vivienda de las cercanías. Al ingresar al inmueble para concretar la aprehensión, los agentes policiales constataron además la presencia de plantas de marihuana en el lugar, lo que motivó la apertura de una causa paralela con intervención obligatoria de la Justicia Federal.
Seis meses de investigación y sospechosos identificados
En la audiencia judicial, la jueza de garantías Laura Martini hizo lugar al pedido de apertura de investigación preparatoria por el plazo legal de seis meses bajo la calificación de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, en grado de tentativa. Los fiscales Leonardo Cheuquemán y Daiana Sandoval expusieron que cuentan con elementos de prueba contundentes, incluyendo registros de cámaras de seguridad de la zona, declaraciones de testigos clave y los certificados médicos que constatan las lesiones sufridas por el trabajador del volante.
Asimismo, las tareas de inteligencia criminal permitieron identificar con nombre y apellido a los otros dos presuntos partícipes del asalto. En las últimas horas, se ejecutaron allanamientos en sus respectivas viviendas donde se secuestraron elementos de alto interés para el expediente. En tanto, el único detenido recuperó la libertad supeditada al proceso bajo estrictas medidas de coerción: debió fijar un domicilio legal, tendrá que presentarse semanalmente ante la oficina judicial para certificar su ubicación y mantiene una prohibición absoluta de acercamiento hacia la víctima.
