El rápido aviso a través de una red de WhatsApp comercial de la ciudad permitió que la Policía de Chubut atrapara en flagrancia a un hombre de 34 años. Su cómplice, una mujer de 27, fue identificada y quedó supeditada a la causa
La articulación y la comunicación digital entre los comerciantes del centro de la ciudad del Golfo volvieron a demostrar su efectividad. Durante la jornada de este lunes, el personal de la Comisaría Seccional Primera de Puerto Madryn desplegó un inmediato procedimiento que culminó con la detención de un delincuente, luego de que este fuera detectado intentando concretar fraudes y hurtos en distintos locales comerciales de la zona.
De acuerdo con el reporte oficial suministrado por las autoridades de la Policía del Chubut, la seguidilla delictiva se inició en el interior del establecimiento comercial denominado «JIN CENTER». Allí ingresó un sujeto con aparentes intenciones de concretar una compra de mercadería. Sin embargo, al momento de dirigirse a la línea de cajas para abonar, exhibió una tarjeta de débito plástica del Banco Galicia acompañada por un Documento Nacional de Identidad (DNI). El comerciante a cargo de la atención constató rápidamente que los datos biométricos y filiatorios de los plásticos no coincidían en absoluto con la identidad del portador. Ante la irregularidad, el vendedor bloqueó la operación y, de manera inmediata, subió un mensaje de alerta con las características físicas del sospechoso al grupo vecinal de WhatsApp que comparten los comerciantes de la cuadra.
De la estafa fallida al hurto de una sartén
Al ver frustrada su maniobra fraudulenta, el sospechoso se retiró rápidamente del local y se unió a una mujer que lo aguardaba haciendo las veces de «campana» en la vereda. Sin percatarse de que sus movimientos ya estaban siendo monitoreados en tiempo real por el resto de las tiendas del sector, la pareja caminó unos metros e intentó un segundo golpe en el reconocido comercio «CASA MIKEY».
Repitiendo la modalidad operativa, la mujer de 27 años se quedó vigilando en el acceso exterior mientras que el hombre, de 34 años, ingresó al local simulando ser un cliente común. Tras recorrer las góndolas del sector de bazar, el malviviente tomó una sartén y, mediante movimientos rápidos, procedió a ocultarla entre sus prendas de vestir con la clara intención de traspasar el cordón de cajas sin abonar el artículo.
Retención civil, operativo cerrojo y detención
Para mala fortuna del delincuente, los empleados de Casa Mikey ya se encontraban en estado de máxima alerta por el aviso de WhatsApp previo. Al detectar la maniobra de hurto en flagrancia, el personal del comercio intervino de forma decidida y logró retener al sujeto en la puerta de salida, impidiendo su fuga hacia la vía pública.
En cuestión de minutos, efectivos de la Sección Operaciones (S.O.P.) de la Dirección de Seguridad policial arribaron al lugar tras el llamado al 101, procediendo a la detención formal del hombre de 34 años, quien quedó alojado en la dependencia policial a disposición de las autoridades judiciales de turno de Puerto Madryn. En tanto, la mujer que lo acompañaba fue debidamente identificada en el lugar por los uniformados y quedó imputada en la causa penal que se instruye por tentativa de fraude y hurto en grado de tentativa.
