Un drástico y multimillonario despliegue de infraestructura tecnológica busca frenar en seco el colapso energético de la Argentina antes del próximo verano.
Ante la alarmante emergencia eléctrica nacional, la administración central activó una licitación masiva sin precedentes para instalar gigantescos sistemas de almacenamiento de última generación y blindar el suministro de los usuarios frente a los históricos picos de demanda estival.
Alivio al sistema eléctrico: se formalizó la histórica licitación Alma SADI
A través de la Resolución 155/2026 publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía de la Nación formalizó la adjudicación de la trascendental convocatoria «Alma SADI». La normativa dictamina la incorporación inmediata de centrales de almacenamiento de energía eléctrica en baterías (conocidas técnicamente como sistemas BESS), diseñadas específicamente para inyectar confiabilidad al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y amortiguar la probabilidad de apagones masivos. El esquema de contingencia busca sumar reservas de respuesta ultra rápida y erradicar los históricos cuellos de botella operativos que arrastra el Sistema Argentino de Interconexión.
El interés corporativo fue arrollador: las firmas privadas presentaron inicialmente 235 ofertas que acumularon 8.338 megavatios (MW), triturando por completo la meta referencial del Ejecutivo de 700 MW. Finalmente, tras pasar rigurosos filtros de evaluación técnica, legal y económica, las autoridades adjudicaron un total exacto de 700,5 MW de potencia, los cuales demandarán una inversión privada inicial estimada en 700 millones de dólares para esta ambiciosa primera etapa de estabilización.
Distribución federal del negocio y las cinco empresas ganadoras
Los 20 proyectos aprobados por el Gobierno se ramificarán de manera estratégica a lo largo de 7 regiones críticas del territorio nacional: Buenos Aires (PBA), el Noroeste (NOA), el Noreste Chaco-Formosa, el Noreste Misiones-Corrientes, el Litoral Entre Ríos, el Litoral Santa Fe y la región Pampeana. El valor de remuneración promedio se situó en 8,427 dólares por MW-mes, cifra que incorporó un esquema de incentivos financieros para premiar a aquellas compañías que cotizaron sus servicios por debajo del precio medio ponderado del total de las ofertas asignadas en la compulsa.
El reparto de la millonaria infraestructura se concentró en cinco jugadores clave del mercado energético:
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DQD Energy: Obtuvo la tajada mayoritaria con 8 proyectos adjudicados.
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GENNEIA: Se alzó con el desarrollo de 7 proyectos de almacenamiento.
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360 Energy Solar: Logró la aprobación de 3 proyectos específicos.
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ALUAR e INTERMEPRO: Registraron la adjudicación de 1 proyecto cada una.
El plan estipula que todos los ganadores (incluyendo a los de la previa licitación AlmaGBA, que ya ejecuta obras por 713 MW y más de 540 millones de dólares en nodos críticos del AMBA) ingresarán automáticamente al nuevo Registro Nacional de Proyectos de Almacenamiento de Energía Eléctrica (RENPALMA), bajo el control directo de la Subsecretaría de Energía Eléctrica para coordinar la paulatina normalización del servicio.
