El reporte oficial emitido este domingo confirmó 157 nuevos fallecimientos tras el desastre del pasado 24 de junio
Hay más de 16.000 heridos y unas 120.000 familias asistidas en campamentos de emergencia, mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Balance de víctimas y despliegue de asistencia
La magnitud de la catástrofe que golpeó a Venezuela continúa agravándose con el correr de los días. El número de víctimas fatales producto de los fuertes terremotos del pasado 24 de junio ascendió a 4.490, luego de que los organismos de emergencia confirmaran el deceso de 157 personas en las últimas horas. Por su parte, la cifra de heridos civiles se estabilizó de manera temporal en 16.740, de acuerdo con el último balance oficial presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Ante este crítico escenario, las estructuras del Estado intensificaron los operativos de contención social. Hasta la fecha, el Gobierno informó que se brindó asistencia directa a 120.794 familias, al tiempo que 19.583 personas permanecen albergadas en 108 campamentos transitorios. Los centros de refugiados se encuentran emplazados principalmente en el área metropolitana de Caracas y en los estados de Miranda y La Guaira, las jurisdicciones geográficas más golpeadas por la onda sísmica.
Ayuda internacional y réplicas incesantes
Para mitigar la crisis de suministros, las autoridades civiles y militares coordinaron la distribución de 9.995 toneladas de insumos alimentarios y un aproximado de 18,5 millones de litros de agua potable en las barriadas afectadas. El despliegue de emergencia en el terreno cuenta con el soporte técnico y logístico de más de 30.500 voluntarios civiles y unos 31.800 funcionarios públicos, quienes trabajan bajo la constante amenaza de la actividad geológica: desde el día del desastre principal, se han contabilizado un total de 1.222 réplicas sísmicas.
En paralelo, brigadas de rescatistas locales e internacionales sostienen las labores de remoción y búsqueda de personas atrapadas en las estructuras colapsadas. El informe de infraestructura determinó que más de 850 edificios sufrieron daños de consideración en sus bases y 190 inmuebles colapsaron por completo.
Frente a la emergencia, diversos países de la comunidad internacional mantienen activos sus canales de ayuda humanitaria; entre los cargamentos recibidos, se destacó el arribo de un bloque de 100.000 kits de asistencia médica y de emergencia despachados por el gobierno de los Estados Unidos.
El desafío de la reconstrucción habitacional
La proyección de daños materiales a mediano plazo plantea un panorama complejo para el país caribeño. Los relevamientos preliminares indican que cerca de 18.000 ciudadanos perdieron la totalidad de sus viviendas, un indicador estadístico que los especialistas estiman continuará elevándose a medida que las cuadrillas de ingenieros completen las evaluaciones estructurales de las edificaciones que presentan grietas.
Con el objetivo de delinear el plan de reconstrucción, el Poder Ejecutivo dio inicio a un censo nacional de damnificados. Las estimaciones técnicas iniciales proyectan que el Estado venezolano deberá planificar y financiar la construcción de al menos 25.000 nuevas soluciones habitacionales para lograr reubicar de forma definitiva a los miles de ciudadanos que hoy se encuentran habitando la red de campamentos temporales.
