La Conmebol sancionó a Boca Juniors con una multa de 20.000 dólares luego de que ningún futbolista brindara declaraciones en el campo de juego a la transmisión oficial tras la clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana en Chile, donde eliminó por penales a O’Higgins
El reglamento del torneo obliga a las instituciones a poner a disposición a dos jugadores para las entrevistas inmediatas post partido, fijando una multa de 10.000 dólares por cada incumplimiento.
Orden de vestuario y sanción económica
La situación quedó al descubierto durante la cobertura en directo cuando se observó que el capitán Leandro Paredes se aproximaba al puesto de prensa, pero recibió una indicación directa de la delegación del club para dirigirse inmediatamente al vestuario.
La postura del plantel se dio en un clima de tensión tras el flojo nivel colectivo mostrado durante los 90 minutos reglamentarios. Si bien Paredes dialogó más tarde en la zona mixta para analizar el rendimiento del equipo, la inasistencia al compromiso contractual en campo generó la penalización automática.
El monto global de la sanción será debitado de los ingresos que percibe la entidad de La Boca en concepto de derechos de televisión y patrocinio del certamen continental.
