El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó el trágico balance tras el doble sismo de fines de junio
Siguen las réplicas en la zona más golpeada y el Gobierno inicia un censo biométrico para construir unas 25.000 viviendas de emergencia.
El dramático escenario humanitario en el norte de Venezuela continúa agravándose. A casi un mes del devastador doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió la región costera el pasado 24 de junio, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que la cifra de víctimas fatales se elevó a 4.930 personas, luego de constatarse 101 nuevos fallecimientos en las últimas horas tras los operativos de remoción de escombros.
El último balance oficial detalla que la cantidad de heridos se estabilizó en 16.740, mientras que la crisis habitacional es alarmante: 17.907 personas continúan sin un techo donde vivir. Ante la emergencia, los equipos de asistencia civil ya brindaron apoyo a 128.324 familias, al tiempo que 21.210 ciudadanos permanecen alojados de forma precaria dentro de los 107 campamentos transitorios desplegados por el Estado.
Colapso de infraestructura y réplicas sin tregua
El reporte oficial dimensiona el poder destructivo de los sismos en la infraestructura urbana, registrándose un total de 856 edificios severamente afectados, de los cuales 190 colapsaron por completo.
La situación se torna aún más compleja debido a la inestabilidad del suelo. Desde el evento principal, los sismógrafos detectaron 1.308 réplicas. La más reciente, de magnitud 3,9, se localizó en las cercanías de Naiguatá, en el estado La Guaira (epicentro de la peor parte del desastre). Este nuevo temblor reavivó el pánico generalizado en la población y forzó la evacuación preventiva de varias estructuras que se mantienen en pie pero con daños estructurales de consideración.
El plan de reconstrucción: censo biométrico y cambios legales
Frente a la monumental tarea de reconstrucción, el Gobierno venezolano puso en marcha un sistema de censo biométrico obligatorio para registrar a los damnificados y determinar con exactitud el volumen de infraestructura habitacional requerido. Las proyecciones iniciales de los ministerios técnicos estiman que será necesaria la construcción de al menos 25.000 nuevos hogares para absorber la demanda de las familias desplazadas.
Como parte de los primeros avances del plan de contingencia, las autoridades anunciaron que esta misma semana se efectivizará la entrega de las primeras 200 viviendas de emergencia destinadas a los núcleos familiares más vulnerables del estado La Guaira.
En paralelo, buscando acelerar los tiempos burocráticos y canalizar recursos económicos de manera eficiente, la Asamblea Nacional aprobó en primera discusión una reforma integral a la Ley contra la Estafa Inmobiliaria. La modificación legislativa tiene por objetivo agilizar los permisos de edificación para nuevos desarrollos urbanísticos y flexibilizar los mecanismos de financiamiento para el sector de la construcción civil.
