La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) celebró la implementación del nuevo esquema de aranceles comerciales anunciado por la administración del presidente Donald Trump.
La entidad destacó que la inclusión del país en el tramo con el tratamiento arancelario más bajo consolida la competitividad de las exportaciones nacionales frente a otros competidores globales.
¿Cómo queda Argentina frente al nuevo esquema arancelario de EE. UU.? 🇦🇷🇺🇸
A partir de hoy, entra en vigencia la actualización de las medidas adoptadas por Estados Unidos en el marco de la Sección 301. En este contexto, Argentina mantendrá el tratamiento arancelario más…
— AmCham Argentina (@AmChamArgentina) July 24, 2026
A través de un comunicado difundido en la red social X, la organización valoró el posicionamiento alcanzado por la oferta exportable argentina dentro del marco regulatorio del mercado estadounidense:
“Argentina mantendrá el tratamiento arancelario más favorable. Un avance que continúa fortaleciendo la relación comercial y amplía las oportunidades para las exportaciones argentinas”, aseguraron desde la entidad empresarial.
Detalle de las alícuotas y el acuerdo de reciprocidad
El nuevo esquema internacional fija dos niveles impositivos basados en los controles estatales vinculados al combate del trabajo forzoso en la cadena de producción: un gravamen general del 12,5% y una tasa reducida del 10% para las economías que registran compromisos o marcos normativos contra estas prácticas. En este último grupo fue incluida la Argentina.
Bajo este marco, la nación suramericana conservará la sobretasa del 10% e implementará de forma plena el Acuerdo de Reciprocidad Comercial (ARTI). Asimismo, tras una revisión técnica efectuada por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), un total de 1.675 posiciones arancelarias quedarán exentas de aranceles (0%), sumadas a otras 537 posiciones que accederán al mismo beneficio impositivo.
Alcance global de la medida
La normativa comercial estadounidense comenzó a aplicarse de manera simultánea para 60 países, orientada a penalizar las distorsiones en el comercio internacional vinculadas a vulneraciones laborales.
Al respecto, el embajador Jamieson Greer justificó la entrada en vigencia del nuevo régimen arancelario a nivel internacional:
“La medida comenzará a corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora”, explicó Greer, remarcando que la iniciativa busca elevar los estándares laborales y el bienestar de los trabajadores a escala global.
