Othar reconoció el crecimiento de las ferias por la crisis y advirtió por el impacto sobre los comercios formales.
Durante una recorrida, el intendente de Comodoro Rivadavia analizó el boom de los espacios de venta informal como «paliativo» ante la situación económica, pero encendió las alarmas por la competencia directa que ejercen frente a los negocios establecidos, en un contexto marcado por el cierre de más de 350 locales mercantiles en lo que va del año.
Ferias como economía de subsistencia y el salto a la reventa
En diálogo con Radio Visión, el intendente Othar Macharashvili se refirió a la expansión de las ferias en distintos puntos de la ciudad —incluyendo predios escolares como el colegio Dean Funes—, donde productores, emprendedores e incluso vecinos de localidades vecinas como Sarmiento o Puerto Deseado comercializan diversos artículos.
El jefe comunal reconoció que estas propuestas actúan como un «paliativo» para amortiguar las dificultades de las economías familiares:
«Vengo porque siempre hay algo nuevo, hay algo rico, y vamos viendo cómo el trabajo de la gente se refleja en esto y generan recursos. Esas economías familiares hacen ese paliativo o ese plus para cubrir sus gastos internos que los está superando», sostuvo.
Sin embargo, Macharashvili advirtió sobre una mutación en la dinámica ferial, señalando que ya no se trata únicamente de manufactura propia, sino de una expansión de la reventa y compras directas a importadores. «Esa dinámica va creciendo en lo informal. Hay que tener mucho cuidado, porque aquellos comercios formales se ven perjudicados por este nuevo sistema que se está generando desde hace ya tiempo», alertó, poniendo sobre la mesa la necesidad de estudiar y regular el fenómeno.
El contraste con la crisis del sector comercial formal
La preocupación expresada por el Ejecutivo municipal se da en sintonía con las advertencias formuladas por la Unión de Emprendedores Patagónicos (UNEMPA), que nuclea a cientos de feriantes ante la falta de empleo y la búsqueda de ingresos extra. Del otro lado del mostrador, el sector mercantil tradicional atraviesa una situación crítica.
De acuerdo a los registros difundidos por el Centro de Empleados de Comercio, en lo que va de 2026 ya cerraron sus puertas más de 350 locales en Comodoro Rivadavia, acumulando una pérdida de aproximadamente 2.000 puestos laborales en el sector a raíz de la caída sostenida del consumo, los altos costos operativos y la presión tributaria. De este modo, la multiplicación de ferias plantea un doble desafío para la gestión local: contener la emergencia social de los trabajadores informales y proteger el empleo registrado de los comercios formales.
