El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el periodista Luis Novaresio protagonizaron un acalorado cruce en redes sociales a raíz del proyecto para derogar la Ley 25.542 de protección a la actividad librera.
A lo largo del intercambio, ambos expusieron visiones contrapuestas sobre el mercado editorial, coincidiendo únicamente en que la diferencia de fondo es de carácter cultural.
El debate inició tras una publicación del conductor de A24 en su cuenta de X, donde cuestionó la iniciativa oficial:
“La crueldad al pretender hacer desaparecer librerías y editoriales independientes, en cada barrio de cada ciudad o pueblo es un modo sofisticado de la maldad”, afirmó Novaresio.
La respuesta de Sturzenegger y la defensa del consumidor
Poco después, Sturzenegger salió al cruce del periodista, defendiendo la derogación de la normativa vigente y cuestionando si Novaresio conocía el texto legal:
“Una vez más me encuentro en las antípodas del pensamiento de @luisnovaresio que habla de crueldad por querer derogar la Ley 25.542. Me pregunto si Luis habrá leído lo que dice la ley. Me imagino que no, porque la ley que proponemos derogar solo prohíbe que se ofrezcan descuentos sobre los libros”, respondió el ministro.
En su argumentación, el funcionario sostuvo que en la Argentina existe una norma que prohíbe vender libros a menor costo, obligando a fijar un precio uniforme en todo el país. Para ejemplificarlo, citó el caso de un comerciante que quiso vender una saga a un precio menor en la Feria del Libro y fue obligado a incrementarlo por exigencia legal.
“Me pregunto en qué planeta de qué universo podría uno oponerse a que los libros lleguen más baratos a los consumidores. Me pregunto cómo puede ser que alguien piense que se defiende la cultura con libros caros e inaccesibles. Crueldad es, a nuestro entender, emitir leyes que perjudican al consumidor”, cuestionó Sturzenegger.
Asimismo, el exfuncionario argumentó que la gestión del presidente Javier Milei ubica al individuo y a su libertad en el centro del debate, acusando al periodista de defender la rentabilidad de un sector comercial:
“En definitiva, la discrepancia es profundamente cultural. Es la diferencia entre quienes defienden a un sistema y los intereses de ese sistema, o de quienes defendemos y protegemos al individuo”, concluyó el titular de Desregulación.
La réplica de Novaresio al funcionario
Ante los argumentos planteados por el ministro, Novaresio volvió a manifestarse en la plataforma digital para responder a los señalamientos sobre su postura y cuestionar el trato recibido por los actores del sector:
“A mí no me hacen falta más que tantos caracteres, ministro”, arremetió Novaresio.
“La diferencia es cultural. Es cierto. Yo sí creo en la Cultura de autores y libreros argentinos apoyados por el estado; quizá si invierte su precioso tiempo para responderme en recibir una vez a toda la industria del libro, se ahorra sus adjetivos nacidos de la soberbia. Recuerde. Usted es un servidor público. Inquilino del poder. Gracias”, cerró el periodista.
El contrapunto dejó expuesto el choque entre la visión del Gobierno sobre la libre competencia de precios en el mercado del libro y la postura que promueve el fomento estatal para sostener a las librerías independientes del país.
