Javier Milei insultó al juez brasileño Alexandre de Moraes tras la prohibición de visitar a Jair Bolsonaro.
En el marco de su visita a Brasil para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro —hijo del exmandatario— de cara a las elecciones del próximo 4 de octubre, el presidente Javier Milei apuntó duramente contra el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien calificó de «basura calva» tras impedirle concretar un encuentro con el líder opositor.
El conflicto institucional y el respaldo al Partido Liberal
El mandatario argentino tenía previsto realizar una escala en Brasilia para visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria; sin embargo, el magistrado rechazó formalmente la solicitud y prohibió de manera expresa cualquier tipo de reunión con fines políticos.
Durante su exposición en la convención del Partido Liberal en San Pablo, Milei cuestionó la medida y la contrastó con el trato recibido por el kirchnerismo en el pasado: «La basura calva no me permitió visitar a mi amigo injustamente encarcelado, cuando sé que Lula se cansó de recibir dirigentes del exterior cuando estaba preso. Entre ellos, el nefasto expresidente argentino Alberto Fernández. Esto no es más que una clara muestra de la injusticia de su detención y su claro carácter vengativo», expresó.
Asimismo, al respaldar las aspiraciones presidenciales de Flávio Bolsonaro, sostuvo que «Brasil se debate entre la liberación o una prolongación de su sometimiento» y concluyó enviando un mensaje a la distancia al exmandatario: «¡Estimado Jair, te abrazo a la distancia! Que lo que los burócratas hoy están impidiendo, ¡prontamente se hará realidad y nos volveremos a dar un abrazo!».
Fuerte cruce con el gobierno de Lula da Silva
La visita del presidente argentino generó inmediatas reacciones en el Palacio Planalto. El secretario General de la Presidencia de Brasil, Guilherme Boulos —quien días atrás había calificado de «imbécil» a Milei—, volvió a cuestionar la presencia del libertario al considerar que no representa una misión oficial de Estado, sino una intromisión directa en los asuntos internos e electorales del país vecino.
«La manera en que Javier Milei está tratando en términos políticos y diplomáticos la relación con Brasil es la peor posible», afirmó Boulos, restándole peso político a la comitiva argentina al asegurar que el mandatario «no tiene siquiera un voto en Brasil».
