Una tormenta de altísima gravedad institucional sacude el tablero internacional y amenaza con golpear de lleno el motor de la economía nacional.
Tras las explosivas declaraciones del mandatario argentino en suelo paulista, diplomáticos de vasta trayectoria salieron al cruce para encender luces de alarma sobre el deterioro sin precedentes de la alianza geopolítica con el país vecino.
El ex embajador argentino en Brasil, China y Estados Unidos, Diego Guelar, calificó como «un hecho desafortunado» el feroz ataque verbal lanzado por Javier Milei contra Luiz Inácio «Lula» da Silva. En declaraciones brindadas a Radio Rivadavia, el diplomático enfatizó que «habrá que utilizar muchos paños fríos para que no escale a una crisis mayor», apelando a la cordura entre Estados:
«Soy optimista en que este episodio va a pasar, porque lo importante es la relación entre las naciones que son lo permanente, no entre presidentes que tienen un par de mandatos y se van», aseveró Guelar.
Retiro de embajador y la dura advertencia por el comercio bilateral
En el plano de las relaciones internacionales, la respuesta del Palacio de Itamaraty no se hizo esperar. Guelar explicó que la decisión de la cancillería brasileña de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, representa una clara «muestra de desagrado» formal ante los agravios.
Frente a las posturas del entorno oficialista que intentaron minimizar el conflicto sosteniendo que no habrá consecuencias económicas, el ex embajador rechazó de plano esas afirmaciones. Recordó la extrema gravedad del cuadro debido a que Brasil constituye el principal socio comercial de la Argentina:
«Decir que no importa sería una equivocación, esto tiene un impacto grave, muy negativo y ahora hay que poder neutralizarlo. La política y la economía conforman una avenida y van juntas, no se puede de ninguna forma pensar que no hay vinculación», alertó con contundencia.
Efecto búmeran: los insultos de Milei perjudican a Flávio Bolsonaro
La incursión del jefe de Estado argentino en San Pablo, orientada a respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, terminó generando un imprevisto revés político en el escenario interno brasileño.
Según la visión experta de Guelar, las descalificaciones de Milei contra el actual presidente en ejercicio terminaron resultando «un flaco favor a la candidatura de su amigo Flávio Bolsonaro». Explicó que el electorado brasileño se caracteriza por un profundo sentimiento nacionalista, por lo que la intromisión de un mandatario extranjero insultando a sus instituciones no provocará ninguna simpatía ni balance positivo en la opinión pública de ese país.
