El dolor sigue a flor de piel en la comunidad de Puerto Madryn, pero hoy se transformó en un grito de memoria y reconocimiento eterno. En una jornada cargada de lágrimas, abrazos y un profundo respeto, el edificio de la Comisaría Cuarta dejó de ser un simple número para llevar el nombre de una verdadera heroína de la fuerza.
Al cumplirse exactamente un año del brutal crimen de la suboficial que entregó su vida en cumplimiento del deber, las máximas autoridades políticas de Chubut se congregaron para inmortalizar su legado y exigir que su sacrificio jamás sea olvidado por la sociedad.
El sentido homenaje de Ignacio Torres a la policía asesinada
El acto oficial se llevó a cabo durante la mañana de este jueves en las inmediaciones de la dependencia policial, ubicada en la intersección de las calles Marzullo y España. La ceremonia, que congregó a una multitud de vecinos compungidos y camaradas de la fuerza armada, estuvo encabezada por el propio gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien se mostró visiblemente conmovido por la carga emotiva del homenaje.
La dependencia pasó a llamarse oficialmente «Suboficial Mayor Post Mortem Marcela Elizabeth Tagariello». Del trascendental descubrimiento de la placa con la nueva denominación participaron también el ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Héctor Iturrioz, el viceintendente madrynense Martín Ebene, y los integrantes de la Plana Mayor de la Policía de Chubut, quienes acompañaron de cerca a los familiares directos de la víctima en este durísimo aniversario.
Un año del crimen que marcó un antes y un después en Puerto Madryn
La fecha elegida para rebautizar la Comisaría Cuarta no fue casualidad. Hoy se cumple el primer aniversario de aquel trágico e indignante 16 de julio de 2025, cuando Marcela Tagariello fue asesinada a sangre fría mientras cumplía con sus funciones cotidianas de proteger a la ciudadanía. El brutal suceso conmocionó por completo a la provincia de Chubut y caló hondo en la estructura policial, dejando una herida que todavía permanece abierta y un fuerte reclamo de justicia.
Durante las alocuciones del acto de reconocimiento, las autoridades presentes coincidieron en que imponer su nombre a la seccional busca resguardar y mantener viva la memoria de una mujer que desarrolló su carrera policial bajo los inquebrantables valores de compromiso social, vocación de servicio absoluto y máxima entrega. Para sus compañeros y para todo el pueblo de Madryn, el nombre de la suboficial mayor ahora resplandece en lo alto de la comisaría como un recordatorio permanente de valentía y honor.
