A contranoticia del resto de las cotizaciones financieras y oficiales, el dólar blue registró este lunes 27 de julio un incremento de $15 y volvió a alcanzar su récord histórico. El billete informal avanzó casi un 1% para cerrar la jornada cotizando a $1.540 para la compra y $1.560 para la venta.
En contraste con el movimiento del mercado paralelo, el segmento cambiario oficial y las variantes financieras operaron con escasas variaciones en el inicio de la semana.
Comportamiento del mercado oficial y los tipos de cambio financieros
Mientras el dólar blue escalaba posiciones, el dólar oficial mayorista se mantuvo sin cambios y operó a $1.497 para la venta. Como consecuencia de este reacomodamiento, la brecha cambiaria entre la cotización paralela y el tipo de cambio oficial subió al 4,2%, superando el 3,2% registrado en la rueda previa.
El desempeño de las diferentes opciones de cambio al cierre de este lunes 27 de julio se detalla de la siguiente manera:
-
Dólar CCL (Contado con Liquidación): Cerró a $1.601,10, ubicando su brecha con el oficial en el 6,9%.
-
Dólar MEP: Finalizó la jornada a $1.532,88, con una diferencia del 2,3% respecto al mayorista.
-
Dólar tarjeta o turista: Equivalente al oficial minorista más el recargo correspondiente, se posicionó en $1.976.
-
Dólar cripto (Bitcoin): Cotizó a $1.592,89 según los registros de la plataforma Bitso.
-
Bitcoin: La criptomoneda de referencia operó en los u$s64.985 en el mercado internacional a través de Binance.
Factores externos e internos detrás de la suba
Los analistas señalaron que, a pesar de que el resto de las plazas cambiarias mostraron estabilidad, el mercado informal quedó expuesto a un escenario internacional más complejo y a dinámicas estacionales de la economía local.
En el plano global, el fortalecimiento de la divisa estadounidense estuvo impulsado por el repunte del petróleo, la reimposición de aranceles por parte de Estados Unidos y las renovadas tensiones en Medio Oriente. Estos factores provocaron que el índice DXY trepara un 0,7% en la semana, reavivando las expectativas inflacionarias globales ante el temor de restricciones en el estrecho de Ormuz y reforzando la demanda de dólares como activo de refugio.
A nivel local, la presión alcista sobre el segmento informal también respondió a cuestiones estacionales propias del cierre de mes, tales como el pago de obligaciones salariales por parte de las empresas, sumado a la finalización de contratos y cobertura en el mercado de dólar futuro del Banco Central (BCRA).
