La Selección argentina protagonizó un momento de profunda emotividad durante los actos protocolares previos a la gran final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Antes del pitazo inicial que dio comienzo al partido decisivo frente a España, el plantel conducido por Lionel Scaloni entonó las estrofas del himno nacional con una intensidad que conmovió a los miles de hinchas presentes en las tribunas y a los millones de espectadores que siguen la transmisión en todo el mundo.
En esta cita histórica, la interpretación de la insignia patria estuvo a cargo de la reconocida cantante argentina María Becerra, quien le imprimió una impronta única a la apertura del espectáculo deportivo.
¡EL GRITO SAGRADO, FUERTE Y ALTO EN NEW JERSEY!
María Becerra, la voz del himno nacional argentino. #MundialEnDSPORTS#FIFAWorldCup pic.twitter.com/3cfp8YVKOy
— DSPORTS (@DSports) July 19, 2026
La emotiva reacción de los jugadores en la previa
Con la tensión lógica que precede a una final del mundo, las cámaras de la transmisión oficial recorrieron la hilera de los futbolistas de la Albiceleste. Al igual que ocurrió en la semifinal previa ante Inglaterra, los jugadores se mostraron visiblemente conmovidos, abrazados y cantando a viva voz cada una de las estrofas.
El foco visual de la transmisión permitió registrar la concentración y el sentimiento del capitán Lionel Messi y del resto de los integrantes del equipo, reflejando el compromiso y la carga emocional de un plantel que busca revalidar la corona obtenida en la última Copa del Mundo.
María Becerra y una puesta en escena con identidad nacional
La artista María Becerra capturó las miradas en el campo de juego con un diseño de vestuario pensado en su totalidad para homenajear al país. La cantante lució una campera blanca combinada con la equipación titular celeste y blanca, sumando detalles ornamentales como un broche con la forma del Sol de Mayo en el centro de su vestimenta.
La sobria y potente ejecución vocal de la intérprete funcionó como el marco ideal para encender la ilusión del público argentino en las horas más cruciales del torneo. Con este preludio cargado de mística, el seleccionado nacional dio el paso definitivo hacia el terreno de juego con el objetivo de conquistar su cuarto título mundial, tras las estrellas obtenidas en las ediciones de 1978, 1986 y 2022.
