Momentos de extrema tensión y dramatismo se vivieron en las calles de Puerto Madryn tras la captura civil de un peligroso delincuente.
Un joven de 20 años desató el pánico al meterse de prepo en una vivienda donde descansaba un menor de edad. La rápida reacción de los residentes, organizados a través de una red de alerta barrial, impidió que el malviviente se diera a la fuga, en un episodio que expone el hartazgo de la comunidad ante la ola de inseguridad.
Pánico en la vivienda: se metió con un nene adentro
El violento episodio se inició en un domicilio ubicado sobre la calle Juan XXIII. Según la denuncia formal radicada ante las autoridades policiales, el intruso forzó los accesos e ingresó a la propiedad sin percatarse de que en el interior se encontraba un menor de edad. Al verse descubierto, el delincuente emprendió una veloz huida por las arterias de la zona.
La dueña de casa, presa del shock, no pudo precisar en un primer momento qué pertenencias le habían robado, pero aportó a las patrullas un dato operativo crucial: la dirección de escape del sospechoso. Con esta información, personal de la Comisaría Segunda de Puerto Madryn montó un rastrillaje urgente por todo el sector de Comercio II.
Cacería y detención civil en Roque Piccirillo y Granaderos
La persecución no tardó en trasladarse al plano de la indignación comunitaria. Al verse acorralado por los móviles, el delincuente intentó refugiarse entre las cuadras del barrio, pero fue interceptado por un grupo de habitantes que decidió hacer justicia por mano propia. Los efectivos policiales encontraron en la intersección de las calles Roque Piccirillo y Granaderos a un tumulto de vecinos que mantenía reducido y fuertemente retenido al presunto autor del hecho.
Al concretar la aprehensión del sujeto, identificado como C.S.G., de 20 años de edad, los uniformados hallaron tirada a su lado una billetera negra que contenía documentación clave de uno de los damnificados. Sin embargo, las sorpresas criminales continuarían en la seccional de la Unidad Regional Puerto Madryn.
Un botín oculto y el fantasma de los robos en serie
Durante la requisa de pertenencias efectuada en la dependencia policial, los agentes de la Comisaría Segunda descubrieron que el detenido ocultaba entre sus ropas un teléfono celular de alta gama, el cual pertenecía a otra mujer damnificada de la zona. De esta forma, los elementos secuestrados vincularon directamente al asaltante con múltiples robos cometidos en un raid delictivo de pocas horas.
Tras la detención, una horda de vecinos se acercó a manifestar ante la Policía que el mismo sospechoso había intentado romper los accesos e ingresar a distintos domicilios del barrio Comercio II durante la misma jornada. La causa penal judicializada por la Unidad Regional deberá ordenar ahora las pruebas materiales recopiladas, las denuncias de los damnificados y las testimoniales de los vecinos para determinar cuántas casas sufrieron los ataques de este individuo, mientras la comunidad recuerda que ante cualquier emergencia civil se encuentra habilitada la línea gratuita 101.
