La causa por el brutal crimen de la adolescente de 14 años, ocurrido en mayo pasado, sumó una resolución judicial clave que bloquea la libertad de los principales investigados
La contundencia de las pruebas recolectadas determinó el procesamiento de la cadena de complicidades que operó antes y después del aberrante hecho.
Calificaciones extremas y el escenario del crimen en barrio Cofico
El fiscal de Instrucción de Córdoba, Raúl Garzón, dictó formalmente la prisión preventiva para Claudio Barrelier, el principal acusado de dar muerte a la menor de edad. La situación procesal de Barrelier es extrema: se encuentra imputado por el delito de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género (femicidio). La hipótesis de la fiscalía sostiene que Agostina fue abusada sexualmente, asesinada y posteriormente descuartizada en el interior de una propiedad residencial situada en el barrio Cofico de la capital cordobesa.
En la misma resolución, el funcionario judicial dictaminó la prisión preventiva para Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani. Fassetta está sindicado de haber desplegado maniobras y declaraciones públicas falsas con el objetivo explícito de desviar el curso de la investigación criminal tras el hallazgo de los restos de la víctima. En tanto, Andreani —administradora del bar «Wachitas»— quedó bajo prisión preventiva imputada por encubrimiento agravado, al comprobarse que es la titular registral del automóvil que la organización delictiva habría utilizado de manera logística para trasladar y descartar los restos de la adolescente.
El mensaje de WhatsApp que complica a la expareja del acusado
El expediente judicial mantiene bajo la lupa a una cuarta persona: Marianela Palmero, expareja de Claudio Barrelier. La mujer permanece privada de su libertad y formalmente imputada por su presunta participación secundaria en el horroroso episodio, aunque por el momento su situación procesal no fue alcanzada por la prisión preventiva dictada este miércoles.
El plexo probatorio incorporado por los peritos tecnológicos de la policía judicial incluye un elemento que los investigadores consideran determinante: un mensaje de texto a través de la aplicación WhatsApp que Palmero le envió a Barrelier durante la madrugada en la que se perpetró el asesinato. En el chat, la mujer le escribió de forma directa: «¿Qué es ese grito?». Para la fiscalía liderada por Garzón, este intercambio de mensajería destruye cualquier estrategia de coartada y robustece la certeza de que la acusada escuchó los tormentos y tuvo pleno conocimiento en tiempo real del calvario que sufría Agostina Vega dentro del inmueble.
