Messi, a la altura de una leyenda: igualará el récord de Cafú en finales mundialistas.
La clasificación de la Selección argentina a la gran final del Mundial 2026 no solo significa la búsqueda de un nuevo título, sino que también consagra a Lionel Messi como uno de los futbolistas más grandes de la historia. Al saltar al campo de juego este domingo ante España, el capitán albiceleste se convertirá en apenas el segundo jugador en la historia en sumar minutos en tres finales de la Copa del Mundo, igualando una marca que hasta hoy pertenecía en soledad al brasileño Cafú.
Un hito reservado para la élite
El logro de Messi es una muestra de su vigencia y liderazgo a través de las décadas. Hasta el momento, el único futbolista que había logrado disputar tres partidos definitorios de un Mundial siendo protagonista en el campo de juego era el lateral brasileño Cafú, quien dijo presente en las finales de Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002.
Si bien otros íconos del deporte alcanzaron tres finales con sus selecciones, no todos lograron sumar minutos en el partido decisivo. En este selecto grupo se encuentran:
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Pelé: (1958, 1962 y 1970).
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Ronaldo Nazario: (1994, 1998 y 2002).
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Lothar Matthäus y Pierre Littbarski: (1982, 1986 y 1990).
El camino del capitán hacia la gloria
La trayectoria de Messi en las finales ha sido una montaña rusa de emociones y determinación:
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Brasil 2014: Su primera final, donde Argentina cayó agónicamente ante Alemania por 1-0 en tiempo extra.
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Qatar 2022: Una revancha histórica donde, tras un vibrante 3-3 ante Francia, logró alzar el trofeo más preciado en una definición por penales.
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Mundial 2026: El nuevo desafío. Tras ser pieza clave con sus asistencias en la semifinal ante Inglaterra, el 10 liderará al equipo en el MetLife Stadium este domingo, buscando su tercer título mundial para la Selección.
A sus 39 años, Messi sigue rompiendo barreras y demostrando que su hambre de gloria permanece intacta. El domingo, ante España, el mundo del fútbol será testigo de un nuevo capítulo de esta leyenda viviente que, pase lo que pase, ya ha dejado una marca imborrable en la historia del deporte.
