El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidió llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, tras los durísimos ataques verbales pronunciados por el presidente Javier Milei durante un acto político en San Pablo.
La medida diplomática fue dispuesta por el canciller brasileño Mauro Vieira y notificada formalmente a la representación diplomática argentina.
La decisión de Brasilia se concretó luego de la participación del mandatario argentino en una convención del Partido Liberal (PL), donde volvió a cargar contra la figura de Lula da Silva y criticó de forma explícita al Poder Judicial brasileño por los procesos judiciales que afronta el expresidente Jair Bolsonaro.
Descalificaciones a Lula y críticas a la Justicia de Brasil
Durante su discurso de aproximadamente 25 minutos en territorio paulista, Milei utilizó descalificaciones personales para referirse al jefe de Estado brasileño, tildándolo de “el zurdo”, “el ladrón” y “el presidiario”. Asimismo, lo responsabilizó de haber intervenido en la contienda electoral argentina de 2023 para beneficiar la candidatura de Sergio Massa.
“Tenía un vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, sostuvo el Presidente argentino ante la militancia bolsonarista, insistiendo en una presunta injerencia del gobierno brasileño en los comicios nacionales.
En otro tramo de su exposición, el jefe de Estado cuestionó la condena dictada contra Jair Bolsonaro —quien recibió una pena superior a los 27 años de prisión por su responsabilidad en la tentativa de golpe de Estado contra Lula— y dirigió fuertes acusaciones contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
Un viaje centrado en el arco político bolsonarista
El viaje a San Pablo representó la tercera visita de Javier Milei a Brasil desde su llegada a la Casa Rosada. Al igual que en las ocasiones anteriores, la agenda del mandatario no contempló reuniones bilaterales ni encuentros institucionales con funcionarios del gobierno de Lula da Silva, enfocándose de forma exclusiva en el respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
El llamado a consultas del embajador Bitelli marca un punto de máxima tensión en el vínculo diplomático entre ambos países, caracterizado por la ausencia de reuniones bilaterales y por continuos contrapuntos públicos entre los jefes de Estado de los dos socios principales del Mercosur.
