El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, recorrió este domingo las áreas afectadas por la ola de incendios forestales que ya devastó unas 77 mil hectáreas y forzó la evacuación de 120 mil personas en las provincias de Madrid, Ávila y Toledo
A pesar de señalar que la evolución en la contención de las llamas muestra signos positivos, el mandatario alertó que el escenario operativo sigue siendo crítico.
A su vez, el rey Felipe VI visitó los centros de asistencia a los damnificados en Madrid, donde destacó la labor articulada de los brigadistas y resaltó la prioridad de preservar las vidas humanas frente a la catástrofe ambiental.
Declaración de zona de catástrofe y pacto de Estado
Durante su estancia en Ávila, Sánchez confirmó que el próximo martes el Consejo de Ministros aprobará la declaración de zonas gravemente afectadas por emergencia de protección civil para los territorios dañados. El jefe del Ejecutivo atribuyó el origen del fuego a una imprudencia e informó que la Junta de Castilla y León se presentará como querellante contra los responsables.
Frente al impacto de las altas temperaturas y las emergencias climáticas, el mandatario planteó la urgencia de alcanzar un pacto de Estado que fortalezca las capacidades de respuesta institucional y permita abordar la reconstrucción de los bienes destruidos.
Reconocimiento a los operativos de contención y apoyo real
El rey Felipe VI, acompañado por autoridades nacionales y regionales en un centro de evacuados de la capital, reconoció el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de Protección Civil.
El monarca trasladó un mensaje de acompañamiento a las miles de familias que debieron dejar sus hogares y lamentó la pérdida de patrimonio natural, enfatizando que la coordinación entre administraciones y ciudadanía resulta esencial para superar el siniestro.
