La dolorosa caída de la Selección Argentina en la final de la Copa del Mundo caló hondo en las estructuras políticas del país.
Lejos de la frialdad protocolar, la cúpula del poder ejecutivo nacional y los principales referentes legislativos salieron en masa a respaldar el enorme esfuerzo de la Scaloneta en suelo norteamericano. Con un fuerte contenido de orgullo patrio, la reacción oficial buscó instalar un mensaje de resiliencia colectiva frente al trago amargo del subcampeonato, destacando la entrega incondicional del plantel hasta el último segundo del partido ante España.
«Con las botas puestas»: La tajante reacción de Javier Milei en redes sociales
Apenas se consumó el adverso 1-0 en el tiempo suplementario, el jefe de Estado utilizó sus canales oficiales de comunicación para sentar una postura contundente de apoyo hacia los dirigidos por Lionel Scaloni. El mandatario nacional no ocultó su orgullo por el desempeño de los futbolistas y valoró la hidalguía con la que el combinado nacional defendió la camiseta en inferioridad numérica.
«Muchas gracias Jugadores…!!! Hasta el final con las botas puestas. Argentina siempre en lo alto», disparó de forma enfática el presidente Javier Milei a través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), convirtiéndose en tendencia instantánea. Este contundente posteo presidencial funcionó como el puntapié inicial para una catarata de reacciones oficiales que inundaron el espacio digital en minutos.
Aval libertario: Ministros, senadores y diputados salieron a respaldar el mensaje
La publicación del mandatario fue inmediatamente replicada y amplificada por las espadas más importantes del oficialismo. El canciller Pablo Quirno fue uno de los primeros miembros del Gabinete Nacional en repostear el descargo presidencial, sumándose al reconocimiento generalizado hacia los subcampeones del mundo. En la misma sintonía legislativa, la diputada nacional por La Libertad Avanza (LLA), Lilia Lemoine, también se plegó a la réplica en redes para convalidar las palabras de apoyo del líder libertario.
A este masivo respaldo se acoplaron diversos ministros, senadores y diputados del bloque oficialista, quienes coincidieron en que el seleccionado nacional dejó la bandera en lo más alto a pesar de no haber logrado revalidar el título máximo. La consigna oficialista buscó transformar la desazón de la derrota en una épica del esfuerzo y el orgullo nacional frente a la mirada de todo el planeta.
