La Administración Portuaria de Puerto Madryn (APPM) puso en marcha una política preventiva que incorpora controles fijos y móviles de alcohol, drogas y sustancias psicoactivas en el muelle Almirante Storni.
La nueva disposición oficial busca elevar los estándares de seguridad laboral y reducir de forma directa los factores de riesgo en las áreas operativas de la terminal portuaria chubutense.
La normativa vigente alcanza a la totalidad del personal de la APPM, firmas contratistas, proveedores, autoridades de control y cualquier ciudadano que desempeñe tareas específicas dentro del predio. Para la toma de muestras se utilizarán dispositivos tecnológicos fijos instalados en los puestos de acceso y equipos portátiles destinados a operativos aleatorios en los sectores de carga y descarga.
Alcance de las prohibiciones y regulaciones médicas
El marco regulatorio establece la prohibición total de consumir, poseer, distribuir o comercializar bebidas alcohólicas y drogas ilegales dentro de la jurisdicción del puerto o durante el cumplimiento de la jornada de trabajo. La medida impide de forma taxativa el ingreso o la permanencia de operarios cuyas capacidades psicofísicas se encuentren alteradas, resguardando la integridad física del resto de los trabajadores.
La resolución contempla una excepción regulada para el uso de fármacos bajo prescripción de profesionales de la salud. Los trabajadores que se encuentren bajo tratamientos médicos con drogas recetadas que puedan generar somnolencia o alterar los reflejos deberán notificar formalmente la situación a sus superiores jerárquicos. De esta manera, el servicio médico del puerto evaluará las readecuaciones de tareas preventivas necesarias para garantizar un entorno seguro.
Modalidad de los testeos y sanciones aplicables
Los voceros de la APPM detallaron que las pruebas de detección se ejecutarán bajo tres modalidades básicas: de forma aleatoria y programada, ante la existencia de una sospecha razonable por conductas alteradas, o de manera obligatoria posterior a la ocurrencia de cualquier tipo de accidente o incidente laboral en los muelles. Desde el organismo estatal aclararon que el manejo de la información y los resultados médicos respetará los protocolos vigentes de confidencialidad y la legislación de protección de datos personales.
Finalmente, la administración de la terminal marítima advirtió que la negativa a realizarse el test o el resultado positivo en las mediciones será considerado una falta laboral grave. El incumplimiento del reglamento interno dará lugar a la aplicación de sanciones disciplinarias severas, las cuales escalan desde apercibimientos formales hasta la desvinculación laboral definitiva, alineando al puerto de Madryn con las exigencias operativas internacionales.
