A horas de la presentación oficial, la Casa Rosada descartó incluir un capítulo para reforzar la autonomía institucional del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dentro del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
Fuentes del Poder Ejecutivo confirmaron que la propuesta no forma parte del texto final que se enviará al Congreso de la Nación, aunque dejaron abierta la posibilidad de tratarla más adelante mediante una iniciativa parlamentaria independiente.
“No está en el texto”, expresaron de forma tajante desde Balcarce 50 al ser consultados sobre la inclusión del organismo estadístico en la norma monetaria.
La propuesta parlamentaria y el fantasma de la manipulación de índices
La idea de proteger la autarquía del Indec había sido planteada por el diputado oficialista Santiago Santurio durante un encuentro de trabajo entre el presidente Javier Milei y legisladores de La Libertad Avanza. La propuesta buscaba blindar las mediciones oficiales frente a eventuales intervenciones políticas que pudieran alterar las estadísticas del país.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, confirmó en su momento que la iniciativa había sido enviada al equipo económico para su análisis técnico, tras una valoración positiva por parte del Presidente.
La preocupación técnica se relacionaba directamente con uno de los artículos centrales de la reforma del BCRA: la restricción para distribuir utilidades de la autoridad monetaria, las cuales solo se permitirían bajo excepciones como un escenario de deflación. La manipulación de los datos de inflación por parte de futuras administraciones podría alterar la aplicación de esas cláusulas.
“La idea es blindarlo para que no sea manipulable, que no llegue un Moreno y te cambie todo”, argumentaron en las filas del oficialismo al respaldar el espíritu del proyecto.
Entre los mecanismos evaluados para reforzar la independencia del Indec se consideró otorgar un mandato fijado por ley a su titular, requiriendo además el acuerdo del Congreso de la Nación para su designación.
Estrategia legislativa: acotar el texto para acelerar su aprobación
Finalmente, el Gobierno nacional decidió acotar el alcance del proyecto exclusivamente a las funciones, gobernanza y restricciones operativas del Banco Central, evitando agregar capítulos orgánicos que extiendan el debate legislativo.
La estrategia de la Casa Rosada apunta a lograr una rápida tramitación en la Cámara de Diputados durante el mes de agosto, en una sesión conjunta que incluiría la discusión sobre los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal. La meta del Ejecutivo es convertir la reforma de la Carta Orgánica en una de las principales banderas económicas del segundo semestre.
Los tres ejes clave de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA
La iniciativa del Gobierno busca revertir las modificaciones implementadas en el año 2012 para reorientar el mandato único de la entidad hacia la estabilidad monetaria:
-
Preservación del valor de la moneda: Se elimina la persecución de metas secundarias de empleo, desarrollo económico y equidad social para concentrarse en la contención de la inflación.
-
Prohibición del financiamiento al Tesoro: Se dispone la eliminación gradual de las Letras Intransferibles, la restricción severa a los adelantos transitorios y el ordenamiento de las operaciones con títulos públicos para evitar la emisión indirecta.
-
Responsabilidad penal para funcionarios: Se analiza endurecer las sanciones para los integrantes del directorio que autoricen asistencia financiera al fisco, un aspecto cuya articulación con el Código Penal continúa bajo revisión técnica.
De esta manera, el blindaje institucional del Indec quedará relegado para un eventual debate futuro, mientras el Gobierno concentra su capital político en modificar la estructura del Banco Central.
