El entrenador argentino elogió el corazón del plantel tras la histórica remontada en Atlanta y ya palpita el duelo decisivo del domingo frente a España
Minutos después del dramático pitazo final en Atlanta, la emoción desbordó al cuerpo técnico argentino. Lionel Scaloni no pudo ocultar sus lágrimas tras la heroica victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra, sellada con dos goles en los últimos minutos del encuentro. Con la clasificación en el bolsillo y la mente ya puesta en el partido definitivo, el director técnico santafesino dejó en claro cuál es el combustible de este equipo de cara al próximo domingo.
»Vamos a dejar todo para intentar ganar la final», aseguró Scaloni con la voz entrecortada en la primera entrevista a pie de campo de juego. El estratega, que volvió a guiar a la albiceleste a una definición del mundo de manera consecutiva tras la gloria obtenida en Qatar, valoró la resiliencia de un grupo de jugadores que nunca se da por vencido, incluso en los escenarios más adversos.
Un grupo con un corazón único
Al ser consultado sobre el espíritu competitivo de sus dirigidos, quienes lograron dar vuelta un partido que parecía perdido en el minuto 85, el entrenador fue categórico y destacó la mística que rodea al seleccionado:
»Somos únicos. No es por arrogancia, es de corazón. La camiseta de la Selección argentina amerita dar absolutamente todo hasta el último final».
La imagen que recorrió el mundo apenas terminó el partido fue el emotivo y prolongado abrazo entre Scaloni y Lionel Messi. El capitán, clave una vez más en la gestación de los dos goles de la remontada, liderará al grupo este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey ante la España de Luis de la Fuente, un rival que llega en un nivel altísimo.
El sueño del bicampeonato en Nueva Jersey
Con este triunfo, Argentina ratifica su época dorada al disputar su segunda final consecutiva en Copas del Mundo bajo el mandato de Scaloni. El cuerpo técnico ya comenzó los trabajos de recuperación física y análisis táctico para enfrentar al conjunto europeo, sabiendo que se medirán las dos mejores selecciones del planeta en el cierre del certamen de 2026.
