La interna en la cúpula del poder libertario acaba de estallar por los aires en la previa más caliente del Mundial 2026.
A minutos del trascendental cruce de semifinales entre Argentina e Inglaterra, la vicepresidenta Victoria Villarruel detonó una verdadera bomba política. En un durísimo descargo, no solo cruzó la postura oficial y deportiva al asegurar de forma tajante que este partido trasciende por completo lo futbolístico, sino que apuntó con una ironía letal directamente contra la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
«Lleva los scones»: la ácida burla de la vicepresidenta a Karina Milei
La polémica escaló a niveles insospechados a través de la cuenta oficial de la red social X de la vicepresidenta. Allí, ante la consulta directa de una usuaria sobre si Karina Milei iría a disculparse ante la Embajada del Reino Unido por sus declaraciones nacionalistas, Villarruel disparó con munición gruesa y un sarcasmo letal: «Seguramente vaya un día de estos. Ella lleva los scones».
La frase expone la fractura total que existe en el binomio gobernante respecto de la política exterior y el tratamiento de la soberanía. La titular del Senado dejó en claro que no piensa ceder ante las presiones internas para moderar su discurso. «Nunca oculté cómo pienso, no lo voy a hacer siendo vicepresidente solo para ser políticamente correcta”, sentenció con firmeza, marcando una distancia abismal con la postura de la Casa Rosada frente a los lazos diplomáticos con Londres.
«Contra los ingleses siempre es algo más»: el rechazo a la tibieza
La postura de Villarruel choca de frente con las declaraciones del director técnico nacional, Lionel Scaloni, quien había intentado bajarle los decibeles al cruce mundialista tildándolo de «solo fútbol». Para la vicepresidenta, esa mirada peca de ingenua: «Mi papá también fue a Malvinas y siempre me enseñó que quien te invade más de una vez como lo hicieron los piratas siempre es un enemigo. No seamos tan tibios de creer que esto es solo fútbol», arremetió con dureza en sus redes sociales.
La funcionaria insistió en que el deporte es una expresión cultural y política de los pueblos. Recordó que, mientras el mundo limita el enfrentamiento a una cancha en Atlanta, los británicos «siguen en nuestras Islas, se meten en nuestro Mar y cruzan nuestro territorio sin permiso, usurpan nuestros recursos y todo el mundo calladito». En un posteo previo, ya había calentado la previa catalogando el cruce de una forma sumamente pasional: «No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararles el carro a los invasores», concluyó de forma combativa, exigiendo defender la soberanía argentina hasta el último aliento.
