La crisis energética y laboral desatada en la Patagonia tras la retirada de YPF parece encontrar una luz de esperanza.
En una jugada clave para el segundo semestre de 2026, la operadora Crown Point pateó el tablero y anunció un agresivo plan de inversiones para reactivar la zona norte de Santa Cruz. La promesa no solo busca multiplicar los barriles de crudo, sino frenar de raíz la sangría de puestos de trabajo en los yacimientos locales, inyectando fondos vitales en una economía regional que venía muy golpeada.
El plan secreto para explotar la formación D-129
La ambiciosa hoja de ruta de la compañía contempla como eje central el desarrollo operativo de la formación D-129, un horizonte geológico considerado por los expertos como uno de los reservorios con mayor potencial hidrocarburífero de la cuenca. La firma avanzará de forma inminente con la perforación de tres nuevos pozos petroleros antes de que finalice el año.
A la par de las nuevas perforaciones, la empresa ejecutará de manera inmediata intensas tareas de pulling. Estas intervenciones mecánicas sobre pozos ya existentes tienen como meta prioritaria la recuperación de la producción inactiva. Asimismo, los directivos confirmaron que se evaluará de forma constante la incorporación de nuevos equipos pesados de operación a medida que los resultados de los ensayos en el campo muestren signos positivos.
Pacto de urgencia con el sindicato: «Perforar es la única salida»
El masivo programa de inversión privada fue presentado formalmente durante una cumbre de trabajo de máxima tensión entre los altos mandos de Crown Point y las autoridades del Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER). El encuentro estuvo encabezado por el secretario general del gremio, Rafael Güenchenen, quien estuvo acompañado por el secretario adjunto, Nallib Rivera, y el referente de la localidad de Pico Truncado, Marcelo Ruz. Por la parte empresaria, asistieron el vicepresidente de la operadora, Eduardo Oliver, junto al gerente general, Mauricio Orue.
«Perforar es la única salida. Si queremos más producción, más equipos y más trabajo, necesitamos empresas que apuesten por la provincia», sentenció con dureza Güenchenen al finalizar la reunión. El líder sindical remarcó el complejo escenario que atraviesa la región desde la salida de YPF y defendió que la explotación de la formación D-129 forma parte de una estrategia integral que también debe contemplar el potencial no convencional de Palermo Aike y del petróleo pesado ubicado al sur del río Deseado.
Inyección de regalías y oxígeno para las pymes santacruceñas
El cierre de las negociaciones dejó en claro que cada nueva torre de perforación que se levante en el suelo santacruceño genera un impacto en cadena fundamental para las golpeadas pymes de servicios petroleros. Desde la cúpula de SIPGER destacaron que detrás de cada proyecto reactivado se garantiza la estabilidad laboral del personal, se dinamizan las economías de las localidades asociadas a la industria y se asegura un flujo constante de regalías para las arcas del Estado provincial.
