Un verdadero terremoto político sacude a la cúpula del Poder Ejecutivo en medio de uno de los eventos institucionales más relevantes del año.
Mientras la plana mayor del Gobierno se concentró para dar un fuerte respaldo al campo, la titular del Senado optó por mantenerse al margen de la foto oficial, reavivando los rumores sobre un quiebre definitivo en la fórmula presidencial.
La vicepresidenta Victoria Villarruel fue la gran ausente en la apertura de la 138° Exposición Rural de Palermo, donde el presidente Javier Milei encabezó el acto central rodeado de ministros y referentes del agro. Pese a haber recibido la invitación formal, la vicepresidenta decidió viajar a Villa La Angostura para tomarse unos días de descanso. Actualmente se encuentra alojada en un complejo turístico de la provincia de Neuquén junto a su custodia oficial, sin agenda institucional prevista.
Palco vacío y un distanciamiento que no para de profundizarse
La ausencia en la pista central de Palermo volvió a dejar al descubierto el marcado distanciamiento político entre Villarruel y Milei. Mientras la titular del Senado optaba por el viaje al sur, el Jefe de Estado arribaba a la ceremonia tras una gira por San Pablo en la que estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
Esta falta de sintonía suma nuevos capítulos de tensión abierta entre la Casa Rosada y la Presidencia del Senado:
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Soberanía y Malvinas: En días recientes, Villarruel marcó una clara brecha al defender públicamente la causa Malvinas luego de cuestionamientos oficiales por exhibiciones durante el Mundial 2026, argumentando que el reclamo no representa una provocación.
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Escándalo en el Senado: El faltazo coincide además con la controversia generada por el incremento en las dietas de los senadores, cuyos ingresos alcanzaron cerca de 12 millones de pesos mensuales, ubicándola en el foco de las críticas.
Vacaciones en el sur en medio de un clima político caldeado
Lejos de los discursos económicos y las fotos de unidad del Gabinete nacional en Buenos Aires, la estadía de la vicepresidenta en la Patagonia confirma que la convivencia interna atraviesa un punto de congelamiento total.
Sin actividades oficiales agendadas en Neuquén y esquivando compartir escenario con el Presidente, Villarruel reafirma una agenda propia que profundiza las fricciones dentro del oficialismo en un momento de alta sensibilidad política y social.
