En medio de una jornada marcada por un clima financiero polarizado, el riesgo país volvió a convertirse en el centro de atención de los inversores.
Mientras los títulos públicos argentinos experimentan una notable recuperación en la plaza financiera, la renta variable no logra acoplarse al entusiasmo y refleja retrocesos sensibles en las primeras operaciones del día.
Euforia en los bonos soberanos y desplome del riesgo país
Durante el mediodía de este martes 29 de septiembre de 2026, la cotización de los títulos de deuda pública mostró un impulso sostenido que permitió un alivio clave para el perfil crediticio argentino. El indicador que elabora la firma JP Morgan experimentó un marcado descenso de 24 unidades con respecto al cierre de la sesión previa, posicionándose firme en los 604 puntos.
Esta sustancial mejora responde de manera directa a la firme suba en la cotización de los bonos soberanos, los cuales registraron incrementos de hasta un 0,9% a lo largo de la rueda bursátil.
Factores clave detrás de la volatilidad y golpe a las acciones
La coyuntura internacional continúa ejerciendo una fuerte presión sobre las plazas emergentes. En este sentido, las explicaciones oficiales apuntan a que los recientes sobresaltos del indicador responden principalmente a choques externos, destacándose los conflictos bélicos en Medio Oriente junto al endurecimiento global de las tasas de interés, tal como detalló el portavoz oficial Adrián Ravier.
Sin embargo, el optimismo observado en la deuda soberana no logró trasladarse al segmento accionario. El índice MERVAL exhibe una firme tendencia a la baja con un retroceso del 0,9%, a la par que la gran mayoría de las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs) operan con caídas visibles en Wall Street.
Luces y sombras en la economía que viene
El panorama bursátil actual deja al descubierto una marcada brecha entre el desempeño de los títulos públicos y los activos corporativos. Mientras que la caída del índice de JP Morgan acerca al país a un umbral clave de financiamiento, la desconfianza reflejada en las acciones expone las cautelas de los mercados frente a la incertidumbre global.
