Frente al agravamiento de la contingencia humanitaria en la frontera sur de Europa, el Ejecutivo español confirmó un importante desembolso económico para contener la situación en el enclave norteafricano
El Gobierno de España destinará 25 millones de euros adicionales a la ciudad autónoma de Ceuta para la atención de los menores no acompañados, tras la irrupción masiva de más de 50 mil ciudadanos marroquíes registrada el pasado jueves.
El anuncio fue realizado por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quien enfatizó que el Estado central «ha estado y va a seguir estando» al lado de la administración ceutí. Esta partida extraordinaria se suma a los 5,5 millones de euros asignados semanas atrás por el Ministerio de Juventud e Infancia.
Llamado a la responsabilidad compartida de las comunidades autónomas
La ministra Saiz hizo un ferviente llamado al Partido Popular —que gobierna la ciudad autónoma y la mayoría de las regiones españolas— para facilitar la redistribución y acogida de los jóvenes en la península, en un contexto trágico que dejó además un saldo de al menos 88 personas fallecidas por ahogamiento durante los cruces fronterizos.
«Apelo al sentido común de todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PP, para darles atención», expresó la titular de la cartera de Migraciones en este mes de agosto de 2026.
Colapso asistencial e infraestructura de emergencia
Aunque la ministra no precisó el número final de niños bajo custodia estatal debido al flujo continuo en las calles, los reportes oficiales del Ejecutivo local reflejan la magnitud del colapso institucional.
Según detalló el consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, la ciudad mantiene bajo su tutela directa a 862 menores migrantes, lo que representa una impactante sobreocupación del 2.872% en los centros de acogida ordinarios.
Para hacer frente a la saturación, las autoridades ceutíes avanzan a paso firme en la puesta a punto y habilitación de dos naves industriales como espacios de alojamiento provisorio, buscando retirar a los adolescentes en situación de desamparo de las zonas linderas a la frontera de El Tarajal.
